Viajando

Caricatura por Miguel H

El turismo en el Cauca fue sin temor a decirlo, una carta de salvación ante los índices de desempleo y de pobreza, pero lo cierto es que con el pasar de los días esta historia ha ido cambiando porque ha regresado la bota de los grupos ilegales.

Con el retorno de la violencia en sus diferentes presentaciones los turistas, prefieren no visitar el territorio, que con mucho es fuerzo y tras promesas del proceso de paz se han atrevido a invertir en pasadías, restaurantes y adecuación de lugares para fomentar el turismo.

Son entonces muchas las cosas que están en juego con este tema, entre los empresarios que han invertido recursos y tiempo en estos espacios turísticos y la cantidad de emprendedores que dependen económicamente de las visitas de propios y viajeros.

Te puede interesar: Don Chirimías

Para ser aún más sinceros, ni siquiera los mismos caucanos se desplazan a otros municipios que no sea en el que ya residen, porque es bien conocido que gran parte del territorio es llamado zona roja, es decir, que tienen alta presencia de grupos armados ilegales y que en algunos incluso la fuerza pública no hace presencia

Tal parece que el departamento está siendo sentenciado a la pobreza y a la desigualdad, se están echando a perder esos planes turísticos que podrían ayudar a fomentar una economía propia, sustentable y circular, que brinde de alguna manera posibilidades de empleo y mejores condiciones de vida; sería el paso ideal para que muchos dejen los negocios ilícitos y retornen a la legalidad de manera paulatina.  

Los verdaderos resultados se obtendrán o se reflejaran en Semana Santa que es cuando en teoría llegan más peregrinos a la ciudad, y es la oportunidad perfecta para hacer de Popayán y el Cauca un sitio en calma y con altas posibilidades de empleo, comercio y todo lo referente a turismo.

No obstante, sería bueno que aquellos que se benefician del turismo, hicieran campañas de promoción de los puntos clave y seguros para visitar en el Cauca, también es necesario que se alcen voces exigiendo las condiciones de seguridad para poder seguir avanzando en el desarrollo de la región. Ya es hora que el departamento brille por su belleza y no por la violencia.