Sin control
Como no hablar de lo terrible que resulta ser el transporte público de Popayán, si gran parte del día pasan atiborrados los buses, la situación empeora en las horas pico, se llenan tanto que en algunas partes ni siquiera paran, no solo es eso, sino que van por las calles con tecno mecánicas bastante dudosa, porque emiten humo negro por doquier, hacen realmente estragos ambientales pero no hay sanciones. Como si con eso no bastará, hacen la tan conocida “carrera del centavo”, van por la calle compitiendo entre ellos, para evitar quedarse atrás cuando por casualidad se encuentran dos buses con el mismo trayecto.
Algo bueno
De las cosas buenas que pasan en la ciudad son realmente pocas, pues esta administración solo decepciones trajo, pero de tanta cosa mala algo bueno salió y es que al ver las pocas oportunidades de empresas, se logró hacer crecer el número de emprendimientos de la ciudad, también estos a su vez generan empleos, y ayudan a mejorar la calidad de vida de los payaneses.
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Ilusión
Todo parece estar quieto en la ciudad ¿será acaso la calma antes del diluvio? Porque se tienen expectativas bien altas con esa doble calzada al norte del departamento, Santander de Quilichao – Popayán y con el próximo puente Popayán – Pasto, ¿Acaso se nos ira a hacer el milagrito de tener una ciudad más prospera?
Lo nuestro
Es fin de semana, ¿Qué hacer en Popayán? Pues aparte de salir a ser deporte en las diferentes rutas que son seguras o por lo menos más recurridas, La Torre, El Pueblito Patojo, Las Tres Cruces, y el ciclo vías que tenemos, claro que si usted es de los que le gusta salir a comer, no olvide apoyar los restaurantes de la región, muchos de ellos son con buna sazón y gran variedad en el menú. La invitación es a aprovechar los espacios que tenemos, las cosas bonitas y cercanas que tenemos para impulsarlas y darles reconocimiento

