Protección para el Parque de la Salud  

La reciente decisión de la Oficina de Instrumentos Públicos de no admitir el registro de compra venta del Parque de la Salud de Popayán debe servir como un llamado de atención para todos nosotros sobre la importancia de proteger nuestro patrimonio público.

Las razones esgrimidas por la Oficina, incluyendo la existencia de un embargo y una demanda de pertenencia sobre el predio, así como la falta de acreditación adecuada de la representación de la Liga Caucana de Fútbol en este asunto, nos llevan a reflexionar sobre la necesidad de garantizar que las transacciones que afectan a espacios públicos sean realizadas de manera transparente y legal.

La incertidumbre sobre el futuro del predio de la virgen de los Hoyos, la escuela Pardo Simmons y el jardín infantil del ICBF, que se encuentran contiguos a este parque, añade aún más complejidad a esta situación. Las cláusulas resolutorias que obligan a la liga a obtener el concepto de la Gobernación del Cauca antes de cualquier venta son una salvaguardia importante para asegurar que los intereses de la comunidad sean protegidos.

Es alentador ver que la Oficina de Instrumentos Públicos ha documentado todo el referente al predio, esperamos que la liga no trámite un recurso de reposición y posterior apelación. Sin embargo, esto no debe hacernos bajar la guardia en nuestra responsabilidad colectiva de proteger los espacios públicos que son utilizados por ciudadanos de todas las edades y procedencias para practicar diferentes disciplinas y actividades recreativas.

Es fundamental que tanto la administración local como la departamental trabajen juntas para evitar la venta de este espacio público tan vital para la comunidad. La preservación de estos lugares no solo es crucial para el bienestar presente de los ciudadanos, sino también para el legado que dejamos a las futuras generaciones.

En última instancia, debemos recordar que la protección del patrimonio público es una responsabilidad compartida que requiere la vigilancia constante y el compromiso activo de todos nosotros. Solo así podremos asegurar que estos espacios continúen siendo lugares de encuentro, recreación y aprendizaje para las generaciones venideras.