Los afectados son Chaparral, Planadas, Rioblanco, Dolores, Alpujarra y Ataco.
Los retenes ilegales, desplazamientos de familias, homicidios y extorsiones diarias contra comerciantes, transportadores, cafeteros y ganaderos, sembraron el temor y la zozobra en el sur del Tolima, donde buena parte de sus habitantes permanecen confinados por las amenazas de las estructuras Ismael Ruiz y Darío Gutiérrez, de las disidencias, que se han venido extendiendo a municipios como Planadas, Chaparral, Rioblanco y Ataco. Atrás no se quedan poblaciones como Dolores, Alpujarra y Coyaima.
La denuncia pública la presentó la gobernadora del Tolima, Adriana Magaly Matiz, quien confirmó la presencia en el departamento de grupos de las disidencias y delincuencia común, por lo que pidió la intervención del gobierno nacional para brindarle seguridad a estos municipios ricos en producción de café.
“Los tolimenses pedimos que no se realicen más extorsiones ni retenes ilegales pues hacía más de 15 años que no padecíamos ese tipo de violencia de las Farc”, afirmó la mandataria, quien también les pidió a los comandantes de la Fuerza Pública que “no permitan que esa hierba mala crezca en esta tierra fértil y de gentes buenas como es el sur del Tolima”.
Los retenes de los grupos armados se han presentado en la vía a Las Señoritas que conduce a Chaparral y días atrás también pintaron vehículos con letreros alusivos a las Farc en Rioblanco lo que tiene atemorizadas a las comunidades. A lo anterior se suma que las disidencias de la estructura Ismael Ruiz vienen citando a finqueros y campesinos a reuniones con fines extorsivos y para carnetizarlos.
La gobernadora ha dicho varias veces que su gobierno no cederá ante la violencia desatada por las disidencias y dijo que, si es necesario, trasladará su despacho al sur del departamento “porque mi deber como gobernante es garantizar la seguridad a los ciudadanos”.
“Le exigimos al gobierno acciones concretas y articuladas con los gobiernos departamentales”, afirmó la gobernadora al conocer la noticia del asesinato de un campesino en Chaparral, al parecer, a manos de las disidencias.
Ella considera que la paz total es garantizarles a los ciudadanos “que no los maten y que no los roben ni extorsionen, pero también es la presencia permanente del Estado en los territorios, con educación, carreteras, salud, tranquilidad y convivencia ciudadana”.
Municipios como Alpujarra, Dolores y Coyaima, tampoco escapan a las amenazas y extorsiones de esos grupos que, procedentes de Caquetá, ingresaron al Huila y Tolima con los objetivos de extorsionar, sembrar temor y zozobra.
“Las disidencias citan a la gente a reuniones y amenazan de muerte a las familias que no asistan”, afirmó un comerciante de Dolores, donde, por miedo, nadie sale a las calles después de las 8 de la noche.
En Planadas la extorsión está disparada
EL TIEMPO dialogó con Juan Camilo Hueje, alcalde de Planadas, un municipio a 7 horas en carro de Ibagué, cuyas tierras producen el mejor café del país.
“Vivíamos en paz, pero, de un tiempo para acá la inseguridad se ha disparado en las zonas urbana y rural, debido al aumento de la extorsión y el microtráfico, fenómenos que no se veían hace mucho tiempo en esta región”, dijo el mandatario, quien agregó que el microtráfico “ha crecido muchísimo, y eso trae consigo robos, atracos, homicidios y extorsiones a plena luz del día”.
Los hechos de inseguridad, incluso, afectan los estilos de gobernar pues restringen el desplazamiento de los alcaldes a las zonas rurales.
“La recomendación que me hace la fuerza pública es que tenga cuidado y tome medidas de seguridad cada vez que salga a reuniones con los campesinos en las veredas y corregimientos”, dijo Hueje.
Elvert González, alcalde de Chaparral, señaló que los grupos armados utilizan a las Juntas de Acción Comunal para que convoquen a los campesinos a reuniones con fines extorsivos.
“Algunas familias que se negaron a pagar extorsiones, ya fueron víctimas de desplazamiento en las zonas de El Limón y el Cañón de las Hermosas”, aseguró González.
Las alarmas también les encendió Óscar Barreto, ex gobernador del Tolima y senador, quien afirmó que los habitantes del sur “sufren los rigores de la violencia y permanecen aterrorizados por el aumento de la inseguridad”.
“El terror volvió a esos territorios, pero, lo peor es escuchar discursos que afirman que la seguridad ha mejorado en nuestro país”, dijo Barreto y, refiriéndose al gobierno nacional, aseguró que lo que Colombia necesita “son acciones contundentes, y no mensajes alegrones”.
Las autoridades informaron que, para el próximo 3 de abril, está programado un consejo de seguridad en el municipio de Planadas con asistencia del ministro de la Defensa, Iván Velásquez, así como de los gobernadores de Huila, Tolima y Valle del Cauca.


