¿Qué tipo de lámparas elegir para tu dormitorio?

Una buena fuente de iluminación convertirá tu habitación en un lugar mucho más acogedor, dándole un toque íntimo y personalizado.

Cuando comienzas a decorar una habitación, puede que pienses primero en qué tipo de muebles quieres, de qué color pintar las paredes o si vas a colgar algún cuadro. Sin embargo, hay un aspecto crucial que debes tener en cuenta a la hora de darle los detalles finales: la iluminación. 

Una buena fuente de iluminación convertirá tu habitación en un lugar mucho más acogedor, dándole un toque íntimo y personalizado. Sin embargo, la iluminación incorrecta podría volver el espacio incómodo o ajeno. Para facilitarte esta tarea, aquí tienes algunos aspectos que debes tener en cuenta a la hora de comprar tus lámparas.

Algunas opciones de lámparas para tu dormitorio

En principio, debes dedicarle una buena cantidad de tiempo a pensar qué lámparas quieres colocar en tus ambientes. Dependiendo de la decoración, la funcionalidad que buscas y el tipo de atmósfera que quieras crear, deberás inclinarte por uno o dos tipos en particular. Y es que existen varios modelos que puedes utilizar para iluminar tu dormitorio.

Las lámparas fijas o colgantes

Si necesitas una luz que alcance a toda la habitación, quizás sea una buena idea que recurras a un plafón para el techo. Este tipo de lámparas son buenas para utilizar como fuente de claridad principal. Al estar arriba, puedes aprovecharla para que todo tu cuarto tenga algún tipo de iluminación.

Si tu dormitorio es amplio y el cielo alto, puedes elegir una lámpara colgante, con un rol protagónico dentro de la decoración. Esto es ideal para darle un toque clásico o elegante. En cualquier caso, procura elegir pantallas veladas que proyecten una luz suave y cálida.

Las lámparas movibles

Por otro lado, si tu objetivo es generar un entorno más acogedor y tranquilo, es posible que tu mejor opción sea una lámpara de pie o una pequeña que puedas ubicar en tu mesita de noche. Estas permiten elegir con un poco más de precisión a donde quieres que la luz se dirija, por lo que te conviene ubicarla en donde sueles sentarte a leer o trabajar.

Si quieres contar con un poco más de espacio en tu mesa de luz, puedes optar por lámparas colgantes que se ubiquen directamente sobre ella. Eso te permitirá tener una superficie vacía en la cual apoyar objetos personales, como tu teléfono celular, un perfume y hasta un reloj despertador.

No olvides pensar en la temperatura

Una luz puede ser considerada más fría o más cálida, dependiendo de si proyecta un tono más azuloso o más tendiente hacia el naranja y el rojo. Una luz cálida, con tonos más amarillos, aportará a hacer que un espacio se sienta más acogedor y relajado. En ese sentido, este tipo de luces pueden ser ideales para dormitorios, generando un clima íntimo y calmo.

Por otra parte, las luces frías tienden a ser más blancas y otorgan una estética más limpia y clara. Si decides incorporar este tipo de luces en tu dormitorio, lo ideal es que las dediques a rincones en donde tengas que mantenerte despierto y concentrado, como un escritorio o espacio de trabajo.

Ilumina tu habitación a tu estilo

Todos estos aspectos te ayudarán a encontrar la iluminación que mejor se adapte al estilo y carácter que quieres darle a tu habitación. No tengas miedo de combinar diferentes estilos de lámparas y tonos de luces, con tal de satisfacer todas tus necesidades. Muchas veces no te será suficiente empotrar un plafón en el techo y tendrás recurrir a lámparas de pie para ciertos rincones.