El sábado 3 de agosto, la Procuraduría General de la Nación presentó cargos contra el exdirector del Centro Penitenciario y Carcelario de Mediana y Máxima Seguridad San Isidro de Popayán, Darío Antonio Balen Trujillo, por maltrato laboral hacia una funcionaria del centro.
La Procuraduría investiga si Balen Trujillo cometió actos de maltrato y discriminación contra su subalterna, vulnerando presuntamente sus derechos a un trato digno y respetuoso, así como a una vida libre de violencia de género.
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Van tras exdirector de prisión en Popayán
Los incidentes denunciados habrían ocurrido entre 2017 y 2020, año en el que se implementaron medidas extremas debido a la pandemia de Covid-19. Durante este periodo, la funcionaria habría sido objeto de trato grosero, gritos, comentarios sexistas y exigencias desmedidas por parte de su jefe, lo que, según la Procuraduría, podría constituir un trato discriminatorio por razón de género.
La Procuraduría Regional de Instrucción de Cauca calificó estos actos como graves y dolosos. “Las malas palabras, los malos tonos, las faltas de respeto, las insinuaciones, las amenazas y cualquier forma de menosprecio están prohibidos en el ámbito laboral y no deben ser tolerados”, indicó el Ministerio Público.
A pesar de que se identificó a la víctima como parte del área de Talento Humano, en septiembre de 2020 se conoció un testimonio de una dragoneante del centro carcelario, quien denunció públicamente a Balen Trujillo por acoso. Jazmín Rivera relató que el funcionario la invitaba a su casa fiscal y la forzaba a despedirse con besos en la mejilla y abrazos.
Balen Trujillo fue trasladado desde la cárcel de Girón al Cauca, aparentemente debido a múltiples denuncias similares en su anterior ubicación. A pesar de las acusaciones, él ha afirmado que se trata de «calumnias» y ha anunciado su intención de llevar el caso a la justicia penal.
Después de más de cuatro años desde los presuntos actos de maltrato y acoso, la Procuraduría decidirá si las pruebas presentadas por el acusado desestiman las acusaciones en su contra. “El operador disciplinario de juzgamiento determinará si los argumentos del disciplinado desvirtúan el cargo imputado”, concluyó el comunicado de la Procuraduría.





