Un soldado herido describió los devastadores momentos que vivió junto a sus compañeros: «Ver a todos gravemente heridos, con daños en las piernas y el abdomen, gritando… es algo que te marca», relató.

El ataque, que dejó 29 soldados heridos, seis de ellos en estado crítico, llevó al Gobierno del presidente Gustavo Petro a suspender los diálogos de paz con el ELN. El mandatario señaló que este atentado, que afectó gravemente la base militar de la zona, prácticamente cerraba el proceso de paz de manera violenta.
El ELN lanzó 19 cilindros bomba desde una volqueta a 500 metros de la base, causando destrucción en el lugar donde normalmente se alojan alrededor de 1.000 soldados. Tras el atentado, las Fuerzas Militares ofrecieron una recompensa de 100 millones de pesos por información que permita capturar a los responsables y anunciaron el despliegue de 15 pelotones adicionales para reforzar la seguridad en la región.
Uno de los soldados sobrevivientes compartió su experiencia «Sentí el estruendo cuando el techo cayó. Salí en medio de polvo y sangre, y mientras escapaba, seguían cayendo más bombas afuera. Escuchaba tiros y gritos por todas partes», describió el uniformado. Aunque gravemente herido, él mismo se armó y salió a combatir sin percatarse de sus heridas hasta que vio la sangre corriendo por su cuerpo.
Además de las heridas físicas, el ataque dejó profundas secuelas emocionales en los sobrevivientes. Algunos, entre el caos, comenzaron a sospechar de la posible presencia de infiltrados dentro de la base. «Aquí entró un sapo», afirmó uno de los soldados, sugiriendo que alguien pudo haber proporcionado información a los atacantes.
La atención inicial a los heridos se brindó en el dispensario militar, pero debido a la gravedad de las lesiones, 18 soldados fueron trasladados al Hospital Militar en Bogotá. Cinco permanecen en cuidados intensivos, mientras otros 13 están hospitalizados en estado estable. La coronel Diana Patricia Cuéllar, directora del Hospital Militar, explicó que el equipo médico está brindando atención especializada según las necesidades de cada paciente.
Por el momento, la base militar continúa en estado de alerta máxima y acuartelamiento, mientras se refuerzan las

