Los delincuentes se presentan en los hogares alegando que deben realizar un supuesto censo o recolección de datos. Una vez dentro de las viviendas, inspeccionan el lugar bajo el pretexto de hacer valoraciones para el censo, pero en realidad lo hacen con la intención de identificar posibles objetos de valor para robar posteriormente. En algunos casos, cuando los propietarios se niegan a dejarles entrar, estos individuos utilizan la fuerza para someter a sus víctimas.


