La décima edición de la Copa por la Paz, celebrada en el Coliseo Cubierto Álvaro Sánchez Silva en Huila, reunió a más de 100 delegaciones de gimnasia y hip hop, destacando el compromiso de los jóvenes y sus familias.
Este evento ha evolucionado desde su primera versión, donde solo participaron 11 equipos, convirtiéndose en una plataforma clave para promover la inclusión y la paz en el contexto del posconflicto en Colombia.
Historias de superación
Juan Diego Martínez, organizador del evento, recordó el escepticismo inicial que enfrentaron y cómo la iniciativa ha crecido en relevancia nacional. La jornada no solo celebró la competencia, sino que también reflejó el poder del deporte para construir comunidad.
Papel fundamental de los padres
El apoyo de los padres fue fundamental, así lo dio a conocer David Mauricio Garzón, padre de una competidora, comentó sobre los sacrificios que hacen para equipar a sus hijos. Sandra Rivera, madre de otra deportista, resaltó que estas actividades fomentan tanto el deporte como el desarrollo personal de las jóvenes.
Un Futuro brillante
Finalmente, en lo dialogado con el organizador del evento, dejo en visto que, la Copa por la Paz crea un espacio de unidad y esperanza, promoviendo la disciplina y el trabajo en equipo entre los jóvenes. Con eventos futuros programados, Martínez anima a todos a seguir apoyando estas iniciativas. “La Copa por la Paz es solo el comienzo”, concluyó, resaltando la importancia de dar a los jóvenes un lugar para expresar su talento.

