El atletismo del Caquetá se encuentra en vilo. El profesor Efraín Cobaleda Zuñiga, uno de los pilares más queridos y respetados del deporte regional, sufrió un grave accidente de tránsito que hoy lo mantiene en estado crítico. El impacto afectó su tallo cerebral, comprometiendo funciones vitales, y desde entonces su lucha ha sido constante, silenciosa y valiente, en una unidad médica donde cada hora cuenta.
Trayectoria
Durante más de 15 años, Cobaleda dedicó su vida a formar atletas, a forjar sueños con disciplina y pasión. Su nombre se volvió sinónimo de esfuerzo, constancia y resultados. Jóvenes como Santiago Lozada —hoy convocado al Campeonato Panamericano de Marcha Atlética— son fruto directo de su guía incansable. Hace apenas unos días, el profesor había sido llamado a integrar el cuerpo técnico de la Selección Colombia de Atletismo. Era un reconocimiento merecido, el reflejo de años sembrando en tierra fértil. La noticia del accidente llegó justo cuando su carrera ascendía a nuevas alturas.
Solidaridad
La comunidad deportiva no ha tardado en reaccionar. Entrenadores, atletas, exalumnos y padres de familia se han unido en mensajes de aliento, cadenas de oración y gestos de solidaridad. “Él no solo entrenaba músculos, entrenaba corazones”, dice una madre entre lágrimas, cuyo hijo encontró en Cobaleda una figura paterna y un ejemplo a seguir.
Esperanza
Aunque por ahora no podrá estar en la concentración nacional, su legado ya camina firme en la pista de quienes aprendieron a correr de su mano. La esperanza no se rinde. Cada mensaje, cada oración, cada recuerdo compartido en redes es una forma de sostenerlo desde la distancia.
Fe
El profesor Efraín Cobaleda hoy no está frente a una pista, sino ante una prueba más difícil: la de sobrevivir. Que la vida, que tantas veces vio florecer en sus alumnos, le regale ahora a él una nueva oportunidad. Caquetá no lo olvida. Colombia entera espera que su historia siga escribiéndose… paso a paso.

