Lo que entre semana es un municipio apacible en el Huila, se convierte cada fin de semana en un escenario de caos vehicular. La conocida zona rosa, que coincide con una vía nacional, se transforma en un espacio sin control: camiones de carga transitan sin restricciones y los vehículos particulares se estacionan de forma desordenada, generando una serie de accidentes y molestias constantes.
Los residentes han expresado su preocupación por el alto riesgo que representa esta situación, especialmente durante las noches de viernes y sábado, cuando la afluencia de personas y automotores se incrementa notablemente. La combinación de consumo de alcohol, falta de regulación y carga pesada ha derivado en múltiples accidentes, algunos con consecuencias graves.
El alcalde José Muñoz se pronunció sobre la problemática, asegurando que la administración municipal está adoptando medidas para recuperar el orden en la zona. “Estamos trabajando con la Policía, Tránsito y demás autoridades para establecer controles más estrictos los fines de semana. Además, se contempla la implementación de señalización y sanciones más severas para infractores”, declaró.
El mandatario también hizo un llamado a la comunidad para que colabore reportando situaciones irregulares. “La participación ciudadana es fundamental. Pedimos que nos informen sobre vehículos mal estacionados o comportamientos peligrosos. Todos debemos aportar a la solución”, concluyó.
Las autoridades anunciaron una mesa de trabajo con empresarios del sector para buscar soluciones conjuntas que equilibren el desarrollo económico con la seguridad vial.

