El grupo guerrillero dejó en libertad a 28 personas que habían sido retenidas desde enero, tras combates entre grupos armados cerca de la frontera con Venezuela. Entre los liberados hay cinco menores. Los ex-secuestrados —17 hombres y 11 mujeres— fueron entregados a una comisión humanitaria. La mayoría está en buen estado de salud, salvo una persona que resultó herida. El hecho representa una noticia esperanzadora en medio de la violencia armada, y puede abrir discusiones relevantes sobre derechos humanos, conflicto armado y procesos de desmovilización.





