El más reciente análisis internacional sobre el estado del clima global advierte que el 2025 avanza con fuerza para ubicarse entre los años más cálidos de la historia contemporánea. De acuerdo con los datos preliminares recopilados durante los primeros once meses del año, la temperatura promedio del planeta continúa aumentando a un ritmo acelerado, impulsada por la acumulación de gases de efecto invernadero y por eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.
Los expertos señalan que el calentamiento no solo se refleja en el incremento de las temperaturas medias, sino también en la intensidad de las olas de calor que han afectado a América Latina, Europa y Asia durante gran parte del año. En varios países se batieron récords locales de calor, registrando semanas consecutivas con temperaturas que superaron los valores históricos.
Este aumento sostenido ha tenido impactos visibles: reducción del hielo marino en el Ártico, incendios forestales más extensos y persistentes en regiones habitualmente frías, alteraciones en los patrones de lluvia y un incremento notable en eventos meteorológicos extremos. Los climatólogos coinciden en que esta tendencia reafirma la urgencia de acelerar la reducción de emisiones y reforzar los planes de adaptación, especialmente en países vulnerables.





