Exministro condenado por espionaje

Alejandro Gil Fernández, quien durante años ocupó uno de los puestos económicos más influyentes del Gobierno de Cuba, fue sentenciado a cadena perpetua por cargos de espionaje, cohecho y sustracción de documentos. El fallo, emitido por el Tribunal Supremo Popular, cierra un capítulo que comenzó con su destitución en febrero de 2024, momento que marcó su abrupta salida de la vida pública.
Gil, considerado en su momento un aliado clave del presidente Miguel Díaz-Canel, dirigió el Ministerio de Economía y Planificación desde 2018 y también se desempeñó como viceprimer ministro. Su gestión estuvo marcada por decisiones impopulares, entre ellas el incremento del precio de los combustibles, medida que profundizó la inconformidad en una población ya afectada por la crisis.
Tras su separación del cargo, las autoridades iniciaron una investigación que derivó en acusaciones por espionaje, falsificación de documentos, evasión fiscal y tráfico de influencias. De acuerdo con el Tribunal, el antiguo jefe económico aprovechó sus funciones para obtener beneficios personales, recibir pagos de empresas extranjeras y manipular procesos administrativos. Gil cuenta ahora con diez días para presentar su apelación.