En el corazón del Centro Comercial Campanario, uno de los puntos comerciales más dinámicos de la ciudad, Almacenes Luber representa un motor de actividad económica y generación de empleo formal. Allí trabaja Fernando Mosquera, asesor encargado desde hace cuatro años, cuya labor ha contribuido al fortalecimiento del punto de venta y a la estabilidad que caracteriza a la marca en la región.
Su llegada a Luber marcó un antes y un después en su economía familiar. Con tres personas bajo su responsabilidad, Fernando encontró en este empleo una fuente estable de ingresos que le permitió garantizar bienestar en su hogar, proyectar gastos de forma segura y construir metas de largo plazo. Él mismo reconoce que esta oportunidad laboral le dio la posibilidad de organizar su vida financiera y avanzar profesionalmente. “Aquí he logrado sostener a mi familia y mejorar mis habilidades”, afirma.
El papel de Fernando trasciende la atención al cliente: gestiona inventarios, organiza producto, impulsa cierres de venta y contribuye al cumplimiento de metas comerciales. Su desempeño incide de manera directa en la rotación de mercancía, la satisfacción de los consumidores y el aumento del flujo económico dentro del almacén. Su disciplina y capacidad de liderazgo han sido claves para mejorar indicadores y fortalecer la fidelización de compradores.
Para Luber, con más de seis décadas en el mercado, trabajadores como Fernando son evidencia de la apuesta por el empleo digno, la formación constante y la movilidad laboral interna. La empresa no solo aporta al crecimiento económico del sector comercial, sino que también impulsa el progreso personal de sus colaboradores.





