Francia Márquez en la mira 

La senadora María Fernanda Cabal aseguró que el viaje oficial realizado por la vicepresidenta caucana, Francia Márquez, a varios países de África habría representado un gasto superior a los 530 millones de pesos, según información institucional divulgada por la propia congresista. El desplazamiento se efectuó entre el 7 y el 17 de diciembre de 2025 y comprendió visitas a Togo, Ghana, Senegal y Benín, como parte de una agenda de carácter diplomático.

De acuerdo con los datos expuestos, la comitiva estuvo integrada por doce funcionarios del Gobierno nacional, cuyos viáticos, registrados en el Sistema de Gestión de Comisiones y Gastos de Viaje, ascendieron a 27.982 dólares, equivalentes a más de 103 millones de pesos. A esta cifra se sumaron los viáticos individuales de la vicepresidenta, que habrían alcanzado los 4.725 dólares, es decir, más de 17 millones de pesos adicionales.

Uno de los puntos centrales del cuestionamiento se relaciona con el costo del transporte aéreo. El trayecto internacional se realizó en un avión Boeing 737-700 de la Fuerza Aérea Colombiana, matrícula FAC 1222. Según una respuesta oficial del Comando General de las Fuerzas Militares, emitida tras un derecho de petición, el valor del combustible para el recorrido de ida y regreso fue de 412.206.696 pesos, cifra que concentra la mayor parte del gasto total del viaje.

Además del componente presupuestal, Cabal puso sobre la mesa el impacto ambiental del desplazamiento. El mismo informe oficial señaló que el vuelo generó una huella de carbono de 224.302 kilogramos de CO₂. Frente a este dato, la senadora planteó reparos en relación con la coherencia entre el discurso ambiental promovido por el Gobierno y el uso de transporte aéreo oficial para misiones internacionales de este tipo.

La congresista también cuestionó la necesidad de la presencia física de la delegación en el continente africano. Según su análisis, varios de los objetivos del viaje, relacionados con la revisión de acuerdos bilaterales y el fortalecimiento de relaciones diplomáticas, habrían podido desarrollarse mediante mecanismos virtuales, reduciendo costos y efectos ambientales.

Hasta el momento, desde el Gobierno nacional no se ha emitido un pronunciamiento detallado frente a las afirmaciones. El debate, sin embargo, reabre la discusión sobre el control del gasto público, la transparencia en las comisiones oficiales y la pertinencia de los desplazamientos internacionales de altos funcionarios.