Popayán fue escenario de una importante visita de la Misión de Naciones Unidas en Colombia, en el marco de las actividades del Grupo de Amigos de la Resolución 1612, con la participación de representantes de las embajadas de Canadá, Suecia y República Checa. La presencia de la delegación internacional puso en el foco la realidad que enfrentan niñas, niños y adolescentes en territorios donde persisten riesgos asociados al conflicto y a diversas formas de violencia.
El encuentro, promovido por UNICEF Colombia, tuvo como objetivo analizar la situación de la niñez y adolescencia y fortalecer acciones frente a vulneraciones de sus derechos. La Resolución 1612 del Consejo de Seguridad de la ONU establece mecanismos de monitoreo y reporte sobre graves violaciones contra menores en contextos de conflicto armado, lo que convierte este tipo de visitas en espacios clave para evaluar avances y desafíos en los territorios.
Durante la jornada se intercambiaron análisis sobre los principales riesgos que enfrenta esta población, entre ellos el reclutamiento forzado, la utilización en conflictos armados, la violencia sexual y otras afectaciones que impactan su desarrollo integral. También se abordaron temas relacionados con prevención, atención psicosocial, acceso a educación y fortalecimiento de entornos protectores en comunidades vulnerables.
Autoridades locales, organizaciones internacionales y actores sociales dialogaron sobre la necesidad de consolidar mecanismos de protección más efectivos y mejorar la articulación entre el Estado, la cooperación internacional y las comunidades. Se destacó la importancia de generar rutas claras de atención, fortalecer los sistemas de alerta temprana y garantizar que las denuncias sean atendidas de manera oportuna y con enfoque diferencial.
Mercedes Máhecha expresó su respaldo a la iniciativa, destacando la importancia de unir esfuerzos en favor de la niñez payanesa y reiterando el compromiso institucional con la protección integral de los menores en contextos de riesgo. La visita dejó como mensaje central que la defensa de los derechos de la infancia no admite dilaciones y requiere acciones coordinadas, sostenidas y con enfoque territorial para asegurar un futuro más seguro y digno para las nuevas generaciones.




