La desaparición del candidato al Senado Andrés Vásquez Mejía, aspirante por el Partido Conservador, ha generado una fuerte reacción en el ámbito político colombiano, justo a días de las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026. Según el pronunciamiento oficial del partido, Vásquez desapareció el 25 de febrero mientras se desplazaba desde Pelaya hacia Aguachica, en el departamento del Cesar, donde tenía previstas actividades de campaña. Posteriormente, su vehículo fue hallado abandonado con sus pertenencias intactas, sin ninguna señal de su presencia o de lo ocurrido.
La colectividad política expresó su rechazo y condena al hecho, pidiendo que se active con urgencia la búsqueda y que el Gobierno Nacional y las autoridades competentes den respuestas claras y efectivas. Insistieron en la necesidad de garantizar la seguridad de los candidatos y proteger la libre participación política en un contexto donde la violencia ha generado riesgos significativos en varias regiones del país.
El caso ha encendido el debate sobre la seguridad electoral, en medio de advertencias de riesgo por parte de organizaciones como la Misión de Observación Electoral, que han señalado zonas vulnerables donde dinámicas de violencia armada y control territorial podrían influir en la libertad de los comicios.
Mientras tanto, las investigaciones continúan, con autoridades desplegando operativos en la zona para descartar o confirmar si hubo secuestro u otra acción criminal. La familia del candidato y líderes políticos mantienen la presión para obtener información concreta sobre el paradero de Vásquez, cuya desaparición ha conmocionado al país y ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de medidas de seguridad robustas para líderes políticos en contienda.

