El Ministerio de Salud reportó 7.218 casos de neumonía en el país hasta la semana epidemiológica 36. Los menores de nueve años concentran la mayor cantidad de consultas y la enfermedad registra una letalidad del 3,60 %.
La neumonía continúa representando un desafío para el sistema de salud de El Salvador. De acuerdo con el más reciente boletín epidemiológico del Ministerio de Salud (MINSAL), hasta la semana epidemiológica 36 se habían contabilizado 7.218 casos de esta infección pulmonar en el país.
De ese total, 5.509 pacientes requirieron hospitalización, lo que equivale al 76,3 % de los casos notificados. El informe también estableció una letalidad del 3,60 %, mientras las autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución de la enfermedad.
La atención se ha concentrado especialmente en los niños. Los menores de nueve años acumularon 4.535 consultas por neumonía, convirtiéndose en el grupo con mayor número de atenciones médicas relacionadas con esta enfermedad respiratoria.
Desde mediados de junio, la red hospitalaria salvadoreña ha registrado un promedio de 200 consultas semanales por neumonía. Aunque el MINSAL señala que la situación se encuentra controlada, los casos se han presentado en diferentes zonas del territorio nacional.
¿Cuáles son los síntomas?
La neumonía puede comenzar con síntomas similares a los de otras infecciones respiratorias. Entre las principales señales se encuentran la tos persistente, fiebre, escalofríos, dificultad o aceleración de la respiración, dolor en el pecho y cansancio.
En niños pequeños también puede presentarse hundimiento de las costillas al respirar, mientras que la coloración azulada de los labios o las uñas, la confusión o la somnolencia requieren atención médica inmediata.
La enfermedad puede ser causada por bacterias, virus y, con menor frecuencia, hongos o parásitos. El tratamiento depende del agente que origine la infección y de las condiciones particulares de cada paciente.
Los niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones. También pueden aumentar la vulnerabilidad factores como la desnutrición, el tabaquismo y la exposición al humo dentro de las viviendas.
Ante síntomas respiratorios persistentes, especialmente cuando existe dificultad para respirar o fiebre, las autoridades sanitarias recomiendan buscar valoración médica oportuna para determinar la causa y el tratamiento correspondiente.





