Samsung SDI y otras gigantes surcoreanas avanzan hacia las baterías de estado sólido

Corea del Sur está intensificando el desarrollo de una de las tecnologías que podría transformar la próxima generación de vehículos eléctricos: las baterías de estado sólido. Samsung SDI, SK On, LG Energy Solution y fabricantes de automóviles como Hyundai Motor Group están aumentando sus esfuerzos en investigación, líneas piloto y validación de procesos con el objetivo de llevar esta tecnología desde los laboratorios y las plantas experimentales hasta la fabricación a gran escala.

Sin embargo, hay una precisión importante sobre la información que circula alrededor de este tema. No existen evidencias que permitan afirmar que Corea del Sur ya haya alcanzado cifras récord de producción masiva de baterías de estado sólido en 2026. La información disponible hasta septiembre de 2026 muestra más bien una etapa de transición: existen líneas piloto, prototipos, pruebas con clientes y avances hacia la producción comercial, pero la producción masiva todavía está prevista para los próximos años. Samsung SDI, por ejemplo, sitúa el inicio de la producción masiva de sus baterías totalmente sólidas en el segundo semestre de 2027.

Esta diferencia es relevante porque la fabricación de una batería de estado sólido a escala industrial implica resolver problemas que van mucho más allá de demostrar que una celda funciona en un laboratorio.

Corea del Sur busca adelantarse en una tecnología estratégica

La industria surcoreana de baterías lleva años compitiendo por mantener una posición importante en el mercado mundial. Empresas como Samsung SDI, LG Energy Solution y SK On han desarrollado grandes capacidades en baterías de ion-litio, particularmente para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético.

Ahora, la atención se está desplazando hacia tecnologías de próxima generación.

El Gobierno de Corea del Sur anunció el 22 de septiembre de 2026 una nueva hoja de ruta tecnológica para la industria de baterías, con especial atención a las baterías de sodio y a las baterías de estado sólido. La estrategia busca reforzar las capacidades tecnológicas del país en un mercado en el que los fabricantes chinos han ganado una importante participación, especialmente mediante baterías LFP, que destacan por su competitividad en costos.

La apuesta no se limita a una sola compañía. Los tres grandes fabricantes surcoreanos —LG Energy Solution, Samsung SDI y SK On— están desarrollando diferentes aproximaciones a las baterías de estado sólido.

¿Qué tienen de diferente las baterías de estado sólido?

Las baterías de ion-litio convencionales utilizan un electrolito líquido que permite el movimiento de los iones de litio entre los electrodos durante los ciclos de carga y descarga.

Las baterías totalmente sólidas, conocidas internacionalmente como all-solid-state batteries (ASSB), sustituyen ese electrolito líquido por un material sólido.

El cambio puede parecer sencillo, pero tiene importantes implicaciones para el diseño de la batería.

Una de las principales expectativas es conseguir una mayor densidad energética, es decir, almacenar más energía en un volumen determinado. Esto podría permitir fabricar baterías más compactas o aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos sin incrementar proporcionalmente el tamaño del paquete.

También existe un interés importante en materia de seguridad. Samsung SDI señala que el uso de un electrolito sólido puede reducir determinados riesgos asociados a los electrolitos líquidos y permitir diseños con mayor densidad energética.

No obstante, estas ventajas potenciales no significan que cualquier batería de estado sólido sea automáticamente más segura, barata o duradera que una batería convencional. El desempeño depende de los materiales utilizados, el diseño de la celda y, especialmente, de la calidad del proceso de fabricación.

Samsung SDI prepara la producción masiva para 2027

Uno de los casos más avanzados en Corea del Sur es el de Samsung SDI.

La compañía construyó en Suwon una línea piloto de aproximadamente 6.500 metros cuadrados para sus baterías totalmente sólidas. Allí comenzó a fabricar muestras destinadas a clientes y posteriormente avanzó hacia diferentes etapas de validación.

Samsung SDI ha desarrollado una batería que utiliza un electrolito sólido y una arquitectura denominada anode-less, o sin ánodo durante determinadas etapas de fabricación, con la intención de aumentar la densidad energética.

La empresa afirma que su batería totalmente sólida alcanza una densidad energética de 900 Wh/L, una cifra que compara favorablemente con sus baterías prismáticas actualmente producidas en masa. Se trata, sin embargo, de una especificación de la tecnología de Samsung SDI y no de una característica que pueda generalizarse a todas las baterías de estado sólido.

El calendario de la empresa es especialmente relevante: Samsung SDI anunció que tiene previsto comenzar la producción masiva de baterías totalmente sólidas durante el segundo semestre de 2027.

Esto significa que, a septiembre de 2026, el sector todavía se encuentra en una fase previa a la producción masiva a gran escala.

InterBattery 2026 mostró el avance de la industria

Uno de los principales escaparates de esta evolución fue InterBattery 2026, celebrada en Seúl.

Samsung SDI presentó allí diferentes tecnologías de baterías de estado sólido, mientras que SK On mostró una batería basada en un electrolito sólido de sulfuro y LG Energy Solution también exhibió una celda de estado sólido.

Samsung SDI vinculó además su tecnología de estado sólido con aplicaciones que van más allá de los automóviles, como robots humanoides, robots móviles y otras formas de inteligencia artificial física.

La compañía considera que estas aplicaciones podrían beneficiarse de baterías con alta densidad energética, suministro estable de energía y características de seguridad mejoradas.

SK On también avanza, pero todavía trabaja con una planta piloto

Otra pieza importante del panorama surcoreano es SK On.

En septiembre de 2025, la empresa completó en Daejeon una planta piloto dedicada a baterías totalmente sólidas. La instalación, de unos 4.600 metros cuadrados, está destinada a fabricar prototipos y validar su rendimiento y calidad antes de pasar a una producción a mayor escala.

SK On señaló como objetivo desarrollar baterías con una densidad energética de aproximadamente 800 Wh/L, con una meta de largo plazo de alcanzar 1.000 Wh/L.

Pero nuevamente, la palabra clave es planta piloto.

La compañía estableció como objetivo comenzar la comercialización de sus baterías de estado sólido en 2029, lo que muestra que las empresas surcoreanas no están siguiendo exactamente el mismo calendario.

LG Energy Solution trabaja en los procesos necesarios para la producción

LG Energy Solution también está desarrollando tecnología de estado sólido, aunque su estrategia de 2026 pone un énfasis importante en los procesos industriales necesarios para conseguir una fabricación comercial competitiva.

La compañía ha señalado que está desarrollando materiales y procesos de fabricación destinados a la comercialización de baterías totalmente sólidas.

Uno de los desafíos analizados por LG Energy Solution es el denominado electrodo seco (dry electrode process).

Este proceso busca fabricar electrodos sin utilizar determinados solventes empleados en métodos convencionales. Según la compañía, esta tecnología podría ser especialmente relevante para la fabricación de baterías de estado sólido basadas en electrolitos de sulfuro, donde el control de la humedad constituye un desafío importante.

La importancia de este tipo de procesos demuestra que la carrera por las baterías de estado sólido no depende únicamente de descubrir nuevos materiales. También requiere desarrollar maquinaria, métodos de fabricación, controles de calidad y cadenas de suministro capaces de funcionar a escala industrial.

Hyundai también prepara la próxima generación de baterías

El desarrollo tampoco está limitado a los fabricantes de celdas.

Hyundai Motor Group está trabajando en baterías de próxima generación mediante investigación propia y colaboraciones con empresas especializadas.

El grupo ha señalado que Hyundai Motor y Kia están desarrollando capacidades relacionadas con baterías de litio-metal y estado sólido, además de colaborar con empresas como Solid Power para acceder a tecnologías y componentes relacionados con baterías de estado sólido.

Hyundai también anunció inversiones destinadas al desarrollo de tecnologías de baterías y a la construcción de infraestructura de investigación.

La compañía está buscando que estas tecnologías puedan utilizarse no solamente en vehículos eléctricos, sino también en otras aplicaciones de movilidad, incluyendo robótica y movilidad aérea avanzada.

El verdadero desafío: pasar del prototipo a millones de baterías

El salto entre una batería experimental y una batería producida masivamente es uno de los mayores desafíos de esta industria.

En un laboratorio puede ser posible fabricar una cantidad limitada de celdas con unas características determinadas. Una fábrica de automóviles, en cambio, necesita producir grandes cantidades de unidades con características prácticamente idénticas.

Eso obliga a resolver problemas como:

  • Uniformidad de los materiales.
  • Control de humedad y contaminación.
  • Presión y temperatura durante el proceso.
  • Velocidad de fabricación.
  • Rendimiento de las celdas.
  • Tasa de defectos.
  • Durabilidad.
  • Costos de producción.
  • Integración de las celdas en módulos y paquetes.
  • Certificación y validación para automóviles.

La propia evolución de las empresas surcoreanas refleja esta dificultad. TrendForce señaló en agosto de 2026 que la industria mundial de baterías totalmente sólidas había avanzado hacia una fase de validación de ingeniería, con empresas de Corea del Sur, Japón y China pasando de pruebas de laboratorio hacia procesos piloto y validaciones relacionadas con aplicaciones automotrices.

Por eso, hablar de producción masiva requiere diferenciar cuidadosamente entre una línea piloto, una producción de muestras y una fábrica comercial funcionando a gran escala.

¿Qué podría cambiar en los vehículos eléctricos?

Si la tecnología consigue superar los desafíos de producción, las baterías de estado sólido podrían modificar algunos de los principales parámetros de los vehículos eléctricos.

Mayor densidad energética

Una mayor densidad energética podría permitir almacenar más energía sin aumentar proporcionalmente el tamaño o peso de la batería.

Para un automóvil eléctrico, esto podría traducirse en mayor autonomía o en vehículos con paquetes de baterías más pequeños.

Potencial de mayor seguridad

La sustitución del electrolito líquido por uno sólido puede reducir determinados riesgos asociados a la inflamabilidad de los electrolitos convencionales.

Sin embargo, esto no significa que una batería de estado sólido sea completamente inmune a incendios o fallos. La seguridad final depende del conjunto de materiales, diseño y sistema de gestión de la batería.

Nuevos diseños

La tecnología también podría permitir a los fabricantes experimentar con diferentes arquitecturas de celdas y paquetes.

Esto resulta particularmente interesante para vehículos eléctricos donde el espacio y el peso son factores fundamentales.

Posibles mejoras en la carga

La industria también investiga baterías que puedan soportar cargas más rápidas. Sin embargo, las cifras de carga anunciadas para prototipos o determinados diseños no deben interpretarse automáticamente como prestaciones que tendrán todos los vehículos comerciales equipados con baterías de estado sólido.

Corea del Sur no está sola en esta carrera

El desarrollo de esta tecnología tampoco es exclusivo de Asia.

Japón, China, Estados Unidos y Europa cuentan con fabricantes de baterías, empresas automotrices y compañías especializadas que trabajan en diferentes tipos de baterías de estado sólido.

TrendForce señaló en agosto de 2026 que fabricantes japoneses y surcoreanos habían avanzado en la validación de celdas destinadas a aplicaciones automotrices, mientras empresas chinas también continuaban desarrollando líneas piloto.

Esto convierte la tecnología en una competencia industrial internacional.

Para Corea del Sur, el desafío es particularmente importante porque la industria de baterías representa una parte relevante de su estrategia tecnológica y exportadora.

Una apuesta que va más allá de los automóviles

Aunque los vehículos eléctricos son uno de los principales mercados potenciales, las baterías de estado sólido también están siendo investigadas para otras aplicaciones.

Samsung SDI, por ejemplo, está explorando aplicaciones relacionadas con robots humanoides y sistemas de inteligencia artificial física.

TrendForce también identificó aplicaciones potenciales en drones, aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical, microelectrónica, maquinaria de construcción y robots.

La razón es relativamente sencilla: estas aplicaciones pueden beneficiarse de baterías que combinen alta densidad energética, bajo peso y características de seguridad.

La industria automotriz surcoreana atraviesa al mismo tiempo una transformación

El desarrollo de las baterías de estado sólido ocurre mientras la industria automotriz de Corea del Sur continúa aumentando su producción y exportación de vehículos electrificados.

En junio de 2026, las exportaciones surcoreanas de automóviles alcanzaron 6.709 millones de dólares, un récord para ese mes, mientras las exportaciones de vehículos ecológicos aumentaron un 31,3 % interanual hasta los 2.900 millones de dólares. La producción nacional de automóviles también creció 11,6 % durante ese mes.

No obstante, los datos posteriores muestran que el comportamiento mensual puede ser bastante variable. En agosto, por ejemplo, la producción automotriz surcoreana cayó 35,8 % interanual debido principalmente a la reducción de días de operación por las vacaciones de verano y a interrupciones productivas relacionadas con huelgas en algunas empresas.

Por ello, el desarrollo de las baterías de estado sólido debe entenderse como una apuesta industrial de varios años y no como un fenómeno que dependa de las cifras de producción de automóviles de un único mes.

¿Corea del Sur ya produce masivamente baterías de estado sólido?

No todavía, según la información disponible hasta el 23 de septiembre de 2026.

Esta es probablemente la aclaración más importante respecto al titular original.

Samsung SDI afirma que comenzará la producción masiva de sus baterías totalmente sólidas en el segundo semestre de 2027.

SK On dispone de una planta piloto y apunta a la comercialización en 2029.

LG Energy Solution continúa trabajando en materiales y procesos de fabricación para conseguir la comercialización de esta tecnología.

Y TrendForce describe el estado de la industria en 2026 como una etapa de validación de ingeniería y producción piloto, no como una fase de producción masiva consolidada.

Por tanto, describir la situación actual como un récord de producción masiva de baterías de estado sólido en Corea del Sur sería impreciso.

Lo que sí está ocurriendo es una aceleración considerable de las inversiones, las líneas piloto, las pruebas de rendimiento y la preparación industrial.

El año 2027 será especialmente importante

El calendario de Samsung SDI convierte 2027 en una fecha especialmente relevante para la industria.

Si la empresa cumple su planificación, durante el segundo semestre de ese año comenzará la producción masiva de baterías totalmente sólidas.

El resultado será importante no solamente para Samsung SDI, sino para determinar hasta qué punto la tecnología puede superar uno de sus principales obstáculos: fabricar baterías de estado sólido de manera consistente y económicamente viable.

A partir de allí, el mercado podrá evaluar aspectos que hoy todavía dependen en buena medida de prototipos y pruebas: costos reales, rendimiento a largo plazo, tasas de producción, durabilidad y comportamiento dentro de vehículos comerciales.

Una carrera que apenas entra en su etapa industrial

Corea del Sur se encuentra, por tanto, en una posición de fuerte desarrollo tecnológico en el campo de las baterías de estado sólido, pero todavía no en una etapa de producción masiva generalizada.

Samsung SDI avanza hacia una primera producción masiva prevista para 2027; SK On mantiene una estrategia de comercialización posterior; LG Energy Solution continúa desarrollando procesos industriales; y Hyundai Motor Group trabaja en investigación y validación de baterías de próxima generación.

El verdadero punto de inflexión llegará cuando estas tecnologías puedan pasar de fabricar prototipos y pequeñas series a producir millones de celdas con costos, calidad y fiabilidad compatibles con la industria automotriz.

Por ahora, Corea del Sur no ha alcanzado un récord de producción masiva de baterías de estado sólido, pero sí está acelerando una infraestructura tecnológica que podría desempeñar un papel importante en la siguiente generación de vehículos eléctricos.