. La entrada en vigor de la jornada laboral máxima de 42 horas semanales marca una nueva etapa para las empresas colombianas. Aunque la medida busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, también representa un desafío para las organizaciones, que deberán adaptar sus procesos para garantizar el correcto registro de la jornada, el cálculo de horas extras, recargos y la liquidación de la nómina.
De acuerdo con la normativa vigente, la reducción de la jornada modifica la forma en que las empresas calculan el valor de la hora ordinaria y, por ende, los pagos asociados a trabajo suplementario, nocturno, dominical y festivo. Además, las horas extras continúan sujetas a límites legales, por lo que un registro inexacto puede derivar en errores de pago o contingencias laborales.
«Hoy el principal reto para las organizaciones ya no es únicamente registrar la asistencia de sus colaboradores, sino contar con información confiable que respalde cada cálculo de nómina y permita demostrar el cumplimiento de la normativa laboral. La trazabilidad se convierte en un activo estratégico para reducir riesgos y tomar mejores decisiones», afirma Valeria Díaz, Country Manager de GeoVictoria Colombia.
Más allá del cumplimiento legal, la transformación representa una oportunidad para que las áreas de Recursos Humanos evolucionen hacia una gestión más estratégica. Automatizar el control de asistencia, digitalizar la planificación de turnos y conectar la información operativa con la nómina permite disminuir reprocesos, optimizar la asignación de personal y mejorar la productividad de las organizaciones.
Para GeoVictoria, las empresas que cuenten con información en tiempo real sobre la operación podrán responder con mayor agilidad a los cambios regulatorios, identificar oportunidades de optimización y reducir costos asociados a errores administrativos.
«La gestión de la jornada laboral dejó de ser un proceso administrativo para convertirse en una herramienta de eficiencia operacional. Hoy las compañías necesitan una visión integral de su operación para optimizar recursos, controlar costos y asegurar el cumplimiento normativo», agrega el vocero.
Con la implementación de la reforma laboral y la creciente digitalización de las organizaciones, expertos coinciden en que la automatización será un factor determinante para que las empresas mantengan su productividad sin incrementar los riesgos legales derivados de la gestión del talento.





