
Ahora criar un hijo es más difícil que nunca. Lo dicen los expertos. “La responsabilidad de criar, cuidar y educar a los hijos, combinada con las otras responsabilidades que tenemos como adultos y las diferentes presiones sociales que nos rodean, ha hecho que se haya adoptado una palabra que antes era exclusiva del mundo laboral: el burnout, definiendo así el agotamiento extremo que viven los padres como “burnout parental”.
‘Burnout parental’
En una encuesta virtual realizada en el 2018 con muchos padres, el 90% de estos piensa que criar a los hijos es ahora más difícil en comparación con las generaciones anteriores. La palabra burnout, que se traduce en este contexto como “quemado” o “desgaste”, anteriormente se utilizaba para referirse a una serie de síntomas que presentaban las personas en relación al ambiente laboral, ocasionados por largas jornadas y trabajos altamente estresantes. Con el tiempo, la palabra comenzó a utilizarse en otras situaciones, llegando así hasta la vida familiar.
Entre los síntomas de esa especie de desgaste están: dolores musculares, cefaleas recurrentes, insomnio, trastornos gastrointestinales, cansancio o fatiga, ansiedad, aislamiento afectivo, sensación de frustración, así como desgano y ganas de llorar.
Ansiedad
Analizando el impacto que tenía el burnout tanto en el trabajo como en casa, en la encuesta a la que nos referimos se encontró que este va desde reducir la productividad, hasta manifestar altos niveles de ansiedad, depresión e insomnio, afectando así de forma general la capacidad de los padres para rendir en un alto nivel.
Falta de alegría
En el caso de las mujeres, se presentan sentimientos de insuficiencia en su papel de madres, altos niveles de ansiedad y preocupación acerca de la seguridad de los hijos en las escuelas, incluyendo el bullying. Mientras que en los hombres, sienten que el burnout afecta en su vida laboral, se sienten faltos de alegría en su rol como padres y consideran que el hecho de que ambos padres trabajen es un factor que ocasiona el burnout parental.



