El litigio entre la Energética y Quilichao

Es absolutamente necesario que el litigio entre la Compañía Energética de Occidente (CEO) y el municipio de Santander de Quilichao se solucione de una vez por todas por la vía del diálogo. En ese sentido el gobernador del Cauca y las entidades del orden nacional y regional que puedan ayudar de alguna manera a conseguir un acuerdo deben entrar a mediar y a generar un espacio de diálogo productivo, porque no es normal que un municipio tan importante como Santander de Quilichao se vea expuesto a una amenaza permanente de corte del servicio eléctrico, incluida la misma sede de la Alcaldía. Hay que bajarle los niveles de hostilidad entre las dos partes, que se han venido sucediendo con cortes de energía de parte de la compañía, y la inmovilización de unos vehículos de la CEO por parte de la Administración Municipal, que fue lo último que ocurrió.
Los cortes de energía se están extendiendo a otras dependencias preocupantemente. Recordemos que las suspensiones también afectaron el Frigorífico de la planta de sacrificio animal y la sede de la Unidad Nacional de Víctimas, entidades públicas que recibían el servicio bajo un compromiso de pago que la Administración Municipal había adquirido, según el cual se hacía responsable de la cancelación mensual del mismo y que no ha cumplido hace varios meses. El litigio se remonta al mes de julio del 2010. La anterior empresa prestadora del servicio ya había interpuesto acciones judiciales contra el municipio por el servicio de alumbrado público y el consumo energético de las entidades del gobierno municipal. Esa deuda actualmente asciende a 43 mil millones de pesos, incluyendo intereses, por concepto de alumbrado público y de energía por más de 10 años de servicio no pagados. Los argumentos que esgrime el municipio para no hacerse cargo de esta deuda es un contrato que tenía con la empresa Cedelca, en el que ésta se comprometía a asumir todos los costos de prestación del servicio de alumbrado público para Santander de Quilichao. Al respecto, la CEO argumenta que la escritura pública suscrita entre Cedelca y el Municipio está vigente pero la forma de pago del servicio pactada en la cláusula tercera de la Escritura que cruzaba utilidades versus pago del servicio, fue ajustada por el Contrato de Condiciones Uniformes (CCU) de 1997, como forma de restablecer el equilibrio económico considerando la imposibilidad legal de prestarse de manera gratuita el servicio considerando que nunca se han generado utilidades. El problema pues es complejo y requiere la intervención, como hemos dicho, del Gobierno Departamental, para que se pueda lograr un acuerdo razonable y que beneficie a las dos partes.