Calles tomadas por el vicio

Hemos sido testigos directos del deterioro de ciertos sectores tradicionales de la capital del Cauca por cuenta de la delincuencia y el consumo de alcohol y estupefacientes en la vía pública. Nos referimos a barrios residenciales como la Urbanización Caldas, La Pamba, y aledaños, enclavados en uno de los núcleos históricos y turísticos de la capital del Cauca, al pie de El Morro de Tulcán; junto al Pueblito Payanés y sobre uno de los accesos al Cerro de Las Tres Cruces, sitios de permanente afluencia de personas. Los sitios más críticos de estas concentraciones se dan en la calle del Museo de Historia Natural de la Universidad del Cauca, en la subida al barrio El Refugio, sobre la zona verde del sendero que va al Rincón Payanés, entre otros, donde lo normal es el exceso de ruido, basuras, riñas y robos.
Los vecinos intentan defenderse como pueden ante este caos, han hecho innumerables solicitudes a las autoridades, se han reunido con la Policía para crear frentes de seguridad, han hecho todo lo que está en sus manos para recuperar algo de la tranquilidad de la que alguna vez gozó este sector, pero ha sido en vano. Hoy circulan videos en los que se ven peleas a cuchillo en plena carrera Segunda, gente consumiendo droga en la vía pública, robos, etc. Hoy en este sector se ha establecido una especie de ‘olla’ pues es punto de encuentro de jíbaros, consumidores y hasta habitantes de calle. La situación se ha salido de las manos, pues antes esta especie de invasión que sufría el barrio se daba los fines de semana especialmente, pero ahora sucede cada día. Además la presencia de varios establecimientos de ocio nocturno en este sector atrae a más gente y genera contaminación auditiva. Aparte de los problemas de seguridad que vienen de la mano con el expendio de drogas y el consumo de bebidas alcohólicas, las calles quedan convertidas en enormes basureros después de que acaba la fiesta. Esta especie de caos hizo saltar las alarmas y precisamente la noche del viernes en un operativo apoyado por Ejército y Policía, las autoridades llegaron de sorpresa, hicieron incautaciones, y sellaron varios locales comerciales que no contaban con la documentación necesaria. Esta zona de Popayán tan importante desde el punto de vista cultural, turístico e histórico debe recuperarse para el disfrute de todos los ciudadanos. Los establecimientos comercailes deben contar con todas las medidas necesarias para no afectar la tranquilidad de los residentes, y la Policía debe hacer un control más frecuente de las actividades ilegales. Si bien la Policía tiene muchas limitaciones por la escasez de personal para atender los problemas que se generan aquí, hay que buscar la manera de mitigar la progresiva decadencia de la Urbanización Caldas y los barrios aledaños.