
Los niños han aprendido a tirarle piedras a los policías. Ven a los muchachos mayores hacer y deshacer y ellos por instinto quieren imitarlos. El año pasado sucedieron varios casos en algunas barriadas del norte de Popayán, donde los adolescentes que de por sí ya atraviesan la ‘edad del pavo’, la de la rebeldía contumaz, ahora se sienten inmunes a la Ley.
Inmunes a la Ley
Saben que pueden dejar a alguien medio muerto de una puñalada, en medio de una pelea o un hurto y no pasa nada. Como mucho van a parar a una correccional donde tienen desayuno, almuerzo y comida y la compañía de otros aprendices de delincuentes. Cuando salen otra vez a la calle se van directo a donde los vecinos que los han denunciado. Los niños siguen los modelos y los imitan, y si lo único que ven es a los jóvenes fumando vicio en las esquinas, puñal en mano, prestos a caerle a su próxima víctima, tienen muchas probabilidades de acabar imitándolos. Es bien sabido que los primeros años de vida de un ser humano son fundamentales
Los niños son tan moldeables más susceptibles de ser corregidos. “El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe” dijo Jean-Jacques Rousseauy sentó un debate permanente. “cada individuo, cuando nace, carece de una estructura de pensamiento moral o social, y éste debe captar las normas sociales que cada “pueblo” tiene, e incluso una específica manera de pensar”.
Entorno perjudiciales
Lo que sucede a diario con los jóvenes payaneses y colombianos parece demostrar la lógica de Rousseau, los entornos vulnerables normalmente suelen ser el cultivo de problemas de comportamiento que tarde o temprano se convierten en delitos. También en los colegios más caros hay pandillas y delincuentes. La solución no es fácil cuando el deterioro del comportamiento sucede tan temprano. Esta se debe siempre se debe buscar en la educación. Desde la familia y la escuela. No hay otro sitio.
Lo más triste es que estos chiquillos que ya cojean desde casa, inexpertos, inconscientes aun, acaban a veces en manos de una turba, de gente que cree que quemando una moto o golpeando a estas personas ayudan a mejorar la sociedad. Casi nunca escarmientan, se llenan de más odio, irracionalidad e insensibilidad humana.





