Hace algunos años, organizaciones campesinas estuvieron deliberando en Popayán sobre el tema de la productividad y el futuro del agro en el Cauca. Una de las conclusiones principales de ese encuentro, fue la necesidad de la construcción de centros de acopio regionales en el departamento del Cauca. Le plantearon la propuesta al Ministerio de Agricultura del Gobierno de entonces. Este les respondió que no había plata. El hecho es que en un departamento de vocación agrícola, donde se pretende incrementar la productividad del agro y mejorar la calidad de vida del campesino, esta iniciativa es fundamental y sería muy pertinente que las organizaciones campesinas volvieran a elevar esa petición al nuevo Gobierno de Gustavo Petro. Por definición un centro de acopio, “cumplen la función de reunir la producción de pequeños productores para que puedan competir en cantidad y calidad en los mercados de los centros urbanos”. Con estos centros de acopio se ataca el problema de “La dispersión de la producción y las inversiones innecesarias, así como la falta de acompañamiento técnico y problemas logísticos, forman parte de los factores que no permiten cumplir con el volumen y calidad de la producción requeridos en la comercialización directa”. Se trata de que los campesinos trabajen de manera conjunta y asociada. También se busca de alguna manera eliminar la intermediación que incrementa los precios finales y además les quita márgenes de utilidad a los cultivadores. Por otra parte un almacén agrícola tiene la posibilidad de darle un valor agregado al producto, en el sentido que los productos acopiados pueden empacarse, por ejemplo. También se pueden canalizar recursos para investigación, asesorías y apropiación tecnológica. Las asociaciones de productores agrícolas pueden constituirse en el fundamento para construir un tejido empresarial en el agro caucano, una alternativa sólida a los cultivos ilícitos, y la agricultura de subsistencia. El Estado tiene el deber de dotar las zonas rurales de los servicios públicos necesarios, y fortalecer el sistema de vías terciarias para que este sistema pueda llevarse a la práctica. Y en este escenario no tiene cabida el irrespeto a la propiedad privada, ni la inseguridad en el campo. Esa es la única vía para que nuestro departamento se incorpore a la vida económica del país y de los mercados internacionales.



