En las entrañas del Anarkos

Los ladrones de celulares, han encontrado un lugar propicio para esconderse después de cometer un robo en Popayán: las ruinas del viejo Centro Comercial Anarkos. Nadie se atreve a seguirlos, ni siquiera la Policía entra a esa fortaleza inexpugnable pues no existen condiciones de seguridad. Eso es lo que nos han contado algunos ciudadanos que trabajan en los alrededores de este inmueble. Pero no es solo el foco de inseguridad que están generando estas ruinas, según las informaciones que nos llegan, hay algo aún más inquietante que estaría sucediendo en los laberintos interiores donde antaño hervía la actividad comercial payanesa, ahora desiertos y desmantelados. Al parecer hay familias en condición de indigencia habitando esta especie de socavón. Y entre esos grupos de personas habría niños. Al parecer son extranjeros. Las estructuras de este edificio siguen siendo horadadas, le siguen extrayendo hierro a las columnas y por lo tanto hay mucho riesgo de desplome. No se volvió a realizar ningún tipo de estudio para medir las condiciones técnicas en las que se encuentra el edificio Anarkos. Imagínense amigos lectores la tragedia que se podría generar en un eventual colapso. Lo otro es que se ha convertido en un inmenso depósito de basuras a tan solo una calle del parque Caldas, de la Alcaldía, de la Gobernación. Y parece que a nadie le importara. En estos días se hizo una limpieza, pero solo en el perímetro superior, pero no se ha hecho nada en el interior donde se sospecha la existencia de una inmensa letrina donde hacen sus necesidades fisiológicas decenas de personas. La demolición de la también llamada manzana 99 debería ser una prioridad para la actual Administración Municipal. El Concejo debería también ayudar a buscar una solución porque como hemos dicho la situación empeora a medida que pasan los días. Recordemos que ya han ocurrido 3 muertes en el interior de este edificio ruinoso. Y eso que se habían fijado plazos, fechas para su demolición, pero no se avizora una solución a corto plazo. Esperemos que al menos el alcalde deje solucionando el problema en el actual periodo, de lo contrario sería otro gran fracaso. Confiemos pues que el sentido común de todos los actores que tienen que ver con la demolición y lo que sea que se vaya a construir en este predio, se imponga y le den la celeridad que corresponde.