Una año del asesinato del estudiante Lucas Villa

Lucas Villa era un joven artista y profesor de yoga, estudiaba Ciencias del Deporte en la Universidad Tecnológica de Pereira.
Lucas Villa - Google

El 28 de abril de 2021 inició el estallido social en el país, varias regiones fueron el epicentro de manifestaciones y muchos los heridos durante más de mes y medio de protestas, marchas, confrontaciones y más.

Pero sin duda en la memoria quedará el asesinato del estudiante Lucas Villa, perpetrado aquel 5 de mayo en el viaducto César Gaviria Trujillo, que conecta a Pereira con el municipio Dosquebradas, en Risaralda.

Aquella noche, un grupo de manifestantes se encontraban realizando un plantón pacífico allí, cuando de pronto se oyó el trinar de un arma de fuego que arremetió contra los manifestantes. Fueron ocho disparos los que recibió Villa en su humanidad.

De inmediato los sicarios, o el sicario, porque hasta este momento no se ha establecido cuántos fueron, emprendieron la huida y los jóvenes allí presentes, a pesar del temor, se levantaron para auxiliar a Villa, quien comenzó una batalla contra la muerte; la cual perdería seis días después.

Desde el momento en que Lucas ingresó al Hospital Universitario San Jorge de Pereira, las oraciones de familiares, amigos y medio país, no se hicieron esperar. Él fue diagnosticado con muerte cerebral, ya se temía lo peor. Pero la lucha por sobrevivir era intensa, y los mensajes de apoyo comenzaron a llegar.

Velatones, canciones, videos y mucho más eran el mensaje contundente: Lucas pelea por su vida. Pero no fue sino hasta seis después cuando desde el mismo hospital llegó la peor noticia de todas; Lucas Villa, el carismático estudiante, había perdido la batalla. Su vida se apagó y el llanto inundo a sus compañeros de lucha, a la universidad, a sus familiares, y a todos aquellos que de una u otra forma tuvieron contacto con él.

Lucas Villa era un joven artista y profesor de yoga, estudiaba Ciencias del Deporte en la Universidad Tecnológica de Pereira. Durante el paro nacional se convirtió en el rostro de las manifestaciones pacíficas, pues en varios videos que se difundieron por redes sociales se le veía danzando y dialogando con el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).

Hoy, cuando se cumple un año del atentado, las investigaciones no avanzan y sus familiares señalan que “después de todo este tiempo deberían ser más significativas. Desde hace casi un año no se ha pronunciado en referencia al caso de mi hermano”, dijo Sidssy Uribe Vásquez, hermana de Lucas.

Sobre el atentado se han señalado varias hipótesis, entre ellas que el crimen lo habría cometido la organización “La Cordillera Sur”, incluso familiares han ido más allá y han dicho que miembros de la Sijín estarían involucrados.

Por ahora todo es un misterio sobre este crimen que enlutó al país y el cual le puso a las manifestaciones el rostro de Lucas Villa como señal de la paz que busca el país, pero también de la desidia con la cual muchas veces trabaja la justicia en Colombia.

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