Hartazgo

Aunque la gente por hartazgo o porque de alguna manera entendió que de nada sirve protestar, se ha entregado a una suerte de resignación respecto al servicio que prestan las EPS, las largas esperas, las filas desde la madrugada para una cita o para recibir medicamentos, las falencias, los abusos, las incomodidades siguen allí, como siempre.

No todo es igual

También hay que decir que no todas las EPS son iguales, algunas han mejorado los procesos de atención a los usuarios y tienen accesos mucho más expeditamente a los servicios, a los especialistas y a los medicamentos. Pero son excepcionales. El común denominador es la dispersión de servicios. Si hay procedimientos o tratamientos complejos hay que tener mucho tiempo para hacer filas e ir de aquí para allá en busca de citas, órdenes, autorizaciones etc.

Virtualidad

La atención virtual o telefónica con algunas excepciones es más que deficiente. Hay trámites en los que no hay más remedio la presencialidad. Y es precisamente en ese sentido que nos llegó una queja sobre el proceso de entrega de medicamentos en EPS como Emsannar, en la droguería del
barrio Valencia, por dar un ejemplo, donde la gente asegura que debe hacer fila desde la una de la madrugada, para obtener turno para recibir medicamentos, exponiéndose al frío, la inseguridad y cualquier clase de peligro que existe a esas horas. Además, no les prestan servicio de baño. Terrible.

El calvario de los
medicamentos

También pasa que hay personas que llevan a sus niños a urgencias pediátricas o de adultos, al salir les dan una formula apara empezar una medicación contra una dolencia. Paciente y acompañante se dirigen inmediatamente a la farmacia donde les entregarás sus medicamentos. De los tres que les ha recetado el médico, solo hay disponible uno.
El otro está agotado y por lo tanto hay que estar pendiente, preguntando. El tercero necesita una autorización de la EPS. Pero son las 9 de la noche y habrá que esperar hasta el día siguiente, Si quieren les entregan el único disponible, pero tienen que dejar una copia de la factura.
No hay fotocopias a esas horas y no pueden dejar la factura. La paciente sigue decaída y la palabra ‘inmediato’ les martilla la cabeza a unos desesperados padres de familia. Así que ni modo, hay que ir a conseguir dinero como sea y a comprar los medicamentos del propio bolsillo.