Apuestan por más mesas de votación para bajar abstencionismo

La Registraduría elevará el número de lugares disponibles para votar en el territorio nacional, como una vía para luchar contra el elevado porcentaje de abstencionismo que sigue existiendo entre los ciudadanos. FOTO / Vanguardia

Ubicar más puestos y mesas de votación en todo el territorio nacional sería la apuesta de la Registraduría Nacional del estado civil para bajar los altos niveles de abstencionismo electoral que sigue presentando Colombia.

Más del 45%

De acuerdo con datos recientes, para la primera vuelta presidencial, el potencial votante se ubicó en 39.002.239 personas, de las cuales acudió a urnas un total de 21.418.631 ciudadanos habilitados para sufragar, es decir, el 54,92%. Un porcentaje que sigue siendo elevado según los analistas y que pese a que se redujo un tanto respecto a 2018, no es suficiente como para hablar de poco abstencionismo en el país.

“Más puestos, más mesas y más garantías. Así facilitamos el derecho al voto y le quitamos puntos a la abstención en las elecciones territoriales de 2023”, fue lo que manifestó el Registrador Nacional del Estado Civil, Alexander Vega Rocha al referirse a las estrategias que la entidad planea ejecutar con miras a luchar contra este flagelo.

De acuerdo con Paula Tabares, de la Universidad Externado de Colombia, el abstencionismo » se ha explicado por diferentes argumentos a lo largo del tiempo: desde la lluvia en un domingo de elecciones, hasta la desconfianza hacia los candidatos. Actualmente, existe una serie de variables que influyen en la decisión de abstenerse de votar: los efectos de las posibles reformas electorales, los escándalos políticos, los problemas de movilidad (y por qué no,) pero sobre todo el  desinterés  sobre lo que pueda resultar de las elecciones. En primera instancia, las reformas han significado un cambio principalmente en la organización y el marketing político de los partidos. Como lo menciona Laura Wills Otero de Razón Pública, la reforma del 2003 que ataca la atomización de los partidos, ha impulsado a algunos a dispersar o concentrar sus propuestas en términos de representación partidaria.

El deseo de alcanzar el mayor número de votos a nivel nacional ha hecho que los candidatos presenten una serie de propuestas que corresponden a una estrategia de dispersión o concentración de los votos, que indiscriminadamente ha desencadenado en propuestas de interés nacional. Esta desconexión entre la estrategia y el tipo de iniciativa ha disminuido el porcentaje de demandas locales satisfechas aislando al elector que busca soluciones a sus demandas locales».