Muy interesante el dato que dejó caer en el Concejo de Popayán, el director de la Unidad de Gestión del Riesgo, Germán Callejas, sobre los tiempos de evacuación. Según el funcionario, se requieren al menos 23 minutos para evacuar las riberas del río Molino en el caso de que se produzcan crecientes en este afluente.
Buen trabajo de la Oficina de
Gestión de Riesgos
Cuando un funcionario establece con exactitud estos tiempos, es muy diciente de la rigurosidad con el que se ha realizado el trabajo. Esta precisión está dada por todo un sistema de alertas, tanto electrónicas como humanas, que monitorean la cuenca alta en todo momento, permitiendo conocer en tiempo real como está el volumen de agua que baja desde la parte alta hasta llegar al casco urbano. Excelente trabajo.
Avisados
El sistema a su vez, va unido a una red de megáfonos de alto poder con el cual la ciudad es avisada de que
viene creciente, posibilitando que se evacue y se dé un alistamiento que permita evitar pérdida de vidas y de algunos bienes como aconteció hace algunos años.
“Nosotros contamos con un sistema de perifoneo en cinco puntos que nos da la posibilidad de tener al menos 23 minutos para evacuar las riberas del río Molino en el casco urbano”, dijo a los concejales de Popayán el director de la Unidad de Atención de Riesgos, Germán Callejas.
Tecnología contra desastres
Este trabajo hay que aplaudirlo, pues mitiga uno de los factores que ha generado más pérdidas humanas en el Cauca y en Colombia, en el marco de tragedias pasadas que han tenido que ver con crecidas, desbordamientos y movimientos de tierras: el factor sorpresa.
Cuando menos pensaba, la gente ya tenía el lodo encima, sin posibilidad siquiera de reaccionar.
Actualmente, gracias a la buena gestión del recurso humano y las nuevas tecnologías, muchos desastres naturales pueden, sino impedirse, si disminuir su letalidad.





