La peste de las drogas

La drogadicción está haciendo estragos en el mundo entero. Millones de jóvenes presentan adicción y están poniendo en jaque su futuro y el de la sociedad en general. El fin de las drogas es la cárcel, la cama de un hospital, la calle o el cementerio. No hay más opciones. En países subdesarrollados y productores de droga como el nuestro, se preveía que el mercado interno absorbería el volumen de la producción confiscado por las autoridades en la llamada guerra contra las drogas. Y así fue. Jóvenes de sectores rurales también han caído en la telaraña de las drogas, las clínicas de enfermedades mentales están a reventar con personas con problemas de drogadicción. Es un problema muy difícil de tratar y el sistema de salud no tiene la capacidad de atenderlo.

En Colombia

El consumo de sustancias psicoactivas en el país es un problema crítico, no solo por el aumento sistemático que señalan los estudios disponibles, sino porque sus características lo hacen un asunto complejo con serias repercusiones en la salud pública y en lo social, el consumo de drogas ilícitas está creciendo en el país no solo porque más personas las consumen sino porque el mercado de sustancias es cada vez más amplio y diverso.

Record de sobredosis

Es importante reconocer que mientras muchas personas usan drogas en algún momento del ciclo vital y las abandonan de forman natural, en otras, el consumo de sustancias se vuelve persistente y logra afectar la salud, las relaciones sociales, familiares, laborales y/o académicas. La diferencia entre unos y otros individuos depende de varios aspectos en el ámbito de la sustancia, la persona y su contexto social. El consumo de drogas ilícitas está creciendo en el país no solo porque más personas las consumen sino porque el mercado de sustancias es cada vez más amplio y diverso.Las muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos fueron superiores a 100.000 en un período de doce meses, lo que constituye una cifra sin precedentes. Mucho cuidado, cuidemos a nuestros hijos y a los menores de edad de nuestras familias, informémonos de sus relaciones sociales, los sitios que frecuentan y hablemos mucho con ellos dentro de lo posible, para que las drogas dejen de ser una opción de evasión.