
Tuvieron que pasar casi 36 horas para que los campesinos que llevan más de 40 días protestando en San Vicente del Caguán, Caquetá, dejaran en libertad a 84 personas, 78 de ellas policías y 6 civiles.
Tensión
Lo anterior, tras una delicada y tensa situación de orden público que el jueves alcanzó su tope con el crimen de un policía y un campesino en medio de los enfrentamientos.
En medio de las protestas y la privación de la libertad de este grupo de personas, se dio la perdida del subintendente Ricardo Monroy y el campesino Reinel Arévalo. Fue de tal calibre lo ocurrido que el presidente Gustavo Petro envió a sus más altos funcionarios para concretar las liberaciones, apaciguar los ánimos y clamar por vías de diálogo.
Respeto
En todo momento se pidió que se respetara la vida de las personas que estaban cautivas, pues se temía perder a más personas en medio de los diálogos.
Liberación
El Presidente ordenó a primera hora del viernes que se desplazaran a la zona varios ministros, entre ellos Iván Velásquez (Defensa) e Interior (Alfonso Prada), así como altos mandos militares, no fue sino hasta las 5:00 de la tarde que los funcionarios, al término de un puesto de mando unificado (PMU), lograron concretar su tarea: lograr la liberación de los secuestrados.



