
El pasado 31 de marzo se celebró el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Colon. Con esto se busca aunar esfuerzos para concienciar sobre la necesidad de tomar medidas para prevenir el cáncer de colon así como promover programas de detección precoz.
El cáncer de colon, es un crecimiento anormal en las paredes del intestino grueso. Comienza con una lesión llamada pólipo o adenoma que crece lentamente y puede transformarse en un cáncer si no se detecta y se extirpa a tiempo. Para prevenir es importante los hábitos saludables tales como: realizar actividad física, bajar el consumo de alcohol, no fumar y tener una alimentación balanceada.
Mortal
Según la Organización Panamericana de la Salud, el cáncer de colon y recto es el cuarto cáncer más común en la región de las Américas. Cada año se producen en la región más de 240.000 casos nuevos y aproximadamente 112.000 muertes por causa de esta enfermedad. Asimismo, se prevé que para el año 2030, la incidencia de cáncer de colon y recto aumente en un 60%, sí no se toman medidas que permitan prevenir el desarrollo de esta patología.
En Colombia, el cáncer de colon y recto se encuentra entre los 11 tipos de neoplasias priorizadas, siendo éste el tercer tipo de cáncer con mayor cantidad de casos nuevos entre ambos sexos.
Prevención
En general, la manera más eficaz de reducir el riesgo de cáncer colorrectal es haciéndose pruebas periódicas de detección a partir de los 45 años de edad. La mayoría de los cánceres colorrectales comienzan como pólipos (crecimientos de tejido anómalo) en el colon o en el recto. Estos pólipos pueden estar presentes en el colon durante años antes de avancen a cáncer invasivo sin presentar síntomas, especialmente al principio.
Hábitos
Los expertos en medicina recomiendan una alimentación baja en grasas animales y rica en frutas, verduras y granos integrales para reducir el riesgo de afecciones crónicas, como enfermedades coronarias y diabetes. Esta alimentación también puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Algunos estudios indican que el riesgo de cáncer colorrectal también se puede reducir si se aumenta la actividad física, se mantiene un peso saludable, se limita el consumo de alcohol y se evitan los productos del tabaco.





