El Programa Hilando Vidas y Esperanzas (WLH, por sus siglas en inglés) de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), inició su implementación en 15 municipios de Colombia afectados por el la violencia y la pobreza.
El programa social, ‘Hilando Vidas y Esperanza: Experiencias de Construcción de Paz desde los Territorios’, realizó un evento en pro de mejorarla atención psicológica a quienes han sido víctimas de violencia en el departamento.
Conflicto
El evento reunió a múltiples miembros de diferentes comunidades, indígenas y afros del Cauca, quienes contaron sus experiencias por el conflicto armado y como afrontan su proceso de reconciliación con la vida y la sociedad.
“Ampliamos su acceso a servicios de salud mental y atención psicosocial; brindándoles oportunidades de generación de ingresos y de reconstrucción del tejido social; fortaleciendo habilidades comunicativas y ejecutando planes integrales con enfoque del desarrollo inclusivo que las acerquen a sus raíces y tradiciones”, manifestó, Camilo Leguízamo, coordinador del programa.
Resguardo
En el resguardo indígena KwetWala, se enseña a las comunidades a sanar desde el amor, a perdonar y cuidar, con la finalidad de que las víctimas, puedan seguir adelante de manera que su vida no se vea afectada nuevamente, a través del odio. “Hemos aprendido a sanar, pero no ha sido sencillo, estas heridas no son las que causan un metal en la piel, porque no están en la superficie, sino en cada persona. Ha causado discordias, hay gente que no entiende que la parte psicológica después de episodios tan horribles lleva a enfermedades, intranquilidades y desarmonías. Si esto no se cura, se vuelve un ciclo y así se podría generar otra clase de guerra”, sostuvo, el Mayor Campo Elías, líder del resguardo KwetWala.


