Otra buena noticia para el departamento del Cauca es la inclusión en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno Petro, del llamado Anillo del Macizo Colombiano. Esta infraestructura vial conecta a las localidades de La Lupa, Bolívar, La Vega, La Sierra y Rosas, con un aproximado de 75 kilómetros de carretera que será pavimentada. Mejorará la conectividad del Cauca con el resto del país, ayudará a reactivar el empleo y la economía. Que le vayan a meter plata a las vías del Cauca siempre es una gran noticia en medio de tanta violencia, corrupción y pobreza. Pavimento y puestos de trabajo. Eso es bueno. Esperamos que los violentos, los subversivos y los antisociales, las eternas piedras en los zapatos del Cauca, dejen hacer y no perjudiquen ni obstaculicen las obras, pues como decía la abuela, “son capaces”.
Una carretera bien pavimentada le da alegría a las zonas por donde pasa, genera movilidad, comercio, oportunidades. Los campesinos pueden sacar en mejores condiciones sus productos y les hace la vida menos pesada de lo que ya es.
Aquí en el Cauca nos hemos acostumbrado tristemente a andar por trochas. La gente agacha la cabeza y tira para adelante, no percibe el atraso, los trayectos interminables, la sensación de aislamiento. Viajar 5 o 6 horas por carreteras destapadas en recorridos que podrían durar la mitad o menos, si estuvieran bien asfaltadas, ya no nos incomoda a fuerza de desventura como dice la canción. Es parte de nuestra cultura, la cultura absurda de lo remoto, de lo inaccesible, de la lejanía. Hay una lista larga de beneficios de tener buenas vías, algunos muy obvios, pero que son ajenos a muchos municipios del Cauca. La construcción de vías impacta positivamente el empleo, directo e indirecto; disminuye los costos de transporte; dinamiza la economía por la utilización de bienes y servicios locales y por el aumento de usuarios de las vías. Reduce los tiempos de desplazamiento. Ayuda a los proyectos productivos. Ayuda a mejorar el turismo, en fin. Esperemos que al menos las futuras generaciones de caucanos, especialmente en las zonas rurales, no tengan que sufrir las penurias de sus padres y abuelos por cuenta de vías deplorables, mal trazadas, sin pavimento, peligrosas, miserables.





