El colombiano regresó ‘on fire’ de las vacaciones, con ganas de revancha en Inglaterra.
Volvieron de vacaciones recargados, más que de energía, de ganas de revancha después de una temporada muy gris, marcada por lesiones y decepciones.
Llegaron todos los jugadores de Liverpool a tope para reclamar los lugares de privilegio que vieron pasar por el retrovisor el último año y se les nota las ganas de empezar a competir cuanto antes.
Cada uno tiene su motivación pero la de Luis Díaz destaca sobre todos los demás: pasó seis meses del último año reducido a la enfermería, ilusionado con un regreso en noviembre que no solo no fue sino que acabó en un quirófano, testigo impotente de la mala temporada de los suyos.Pero está sano, descansó, anunció que volverá a ser papá y que se casará y es como si la vida le devolviera todos los últimos sacrificios con una gran sonrisa. Así luce en las prácticas, concentrado, enfocado, pleno de ganas de recuperar el tiempo perdido:
De hecho, las redes sociales del club lo captaban así, haciendo de las suyas:





