Hace poco las autoridades municipales de la ciudad de Popayán, dieron luces sobre la demolición de las ruinas de lo que en su momento fue el centro comercial Anarkos; si bien la comunidad celebró el anuncio, más de uno tienen un mal sabor de boca, debido a la demora para llegar a dicha acción y sobre todo la cantidad de dificultades que tuvieron que pasar los comerciantes, quienes tuvieron que salir de sus locales con la poca mercancía que alcanzaron a sacar.
Para el que no está enterado del tema, a mediados de marzo de 2018, se presentó un agrietamiento de la plaza central del centro comercial, situación que aparentemente ponía en riesgo a los cientos de locales comerciales que se ubicaban en la parte inferior en el llamado sótano o pasaje comercial; ante dicha situación las autoridades municipales decidieron hacer un cierre preventivo, el cual poco a poco se fue extendiendo y en ultimas desencadeno el cierre definitivo del centro comercial.

Luego del cierre, poco a poco los comerciantes intentaron sacar parte de la mercancía que tenían, con el fin de buscar nuevo locales donde ejercer sus ejercicio comercial, muchos se ubicaron a las afueras del inmueble, otros con suerte lograron encontrar rentas en otros locales; sin embargo, después de un tiempo tuvieron que salir de la zona, porque la estructura se volvió un foco de contaminación, inseguridad, y depravación por cuenta de la llegada de habitantes de calle y consumidores de droga, quienes hicieron de las ruinas su guarida.

Por otra parte, hasta la fecha se conocen solo tres personas fallecidas dentro de las ruinas de manera oficial, todos habitantes de calle, sin embargo, a ciencia cierta no se sabe si pudieron haber más muertos dentro de una estructura que bien se podría asemejar a los edificios destruidos por la guerra en Europa.
Sin embargo, después de casi cinco años, por fin se ven luces frente a la demolición de dicho inmueble que por muchos años fue la fuente de ingresos y de entretenimiento para miles de payaneses y que hoy en día parece que su historia está llegando a su fin.





