Pessoa, la multiplicidad y un entrometido ‘yo’

Tal vez no pueda encontrar las mejores pablaras para describir fielmente a Fernando Pessoa, o mejor lo sujetaría él, a la multiplicidad que existe entre su cuerpo, alma y toda la nada en medio. Lo único que puedo expresar aquí es lo que Pessoa significa para mi, con mis propias palabras, explicar desde mi ser lo que pasa cuando la multiplicidad pessoana se hace presente en mi consciente.

Desafortunadamente tengo que apelar a mi mala memoria para contener este texto. Era tal vez el año 2017 o 2018, a media cuadra de la facultad de derecho donde estudiaba, queda un café donde con cualquier amigo, con el ánimo de compartir un americano, un cigarro y una buena conversación, se podía dar una buena ruptura de rutinas aburridas. Ese día hablamos de esa ‘nausea’ de la vida, de la existencia, del ‘absurdo’ y también de la ‘insoportable levedad’ Estábamos mi amigo Carlos y Mariana. Mi amiga, muy inteligente y letrada, nos preguntó si conocíamos la obra de Pessoa, que esa conversación le recordó un poema llamado ‘La Tabaquería’. Ese poema llegó a mi vida para nunca irse, se quedó aquel hombre portugués en mi cabeza y aquella tabaquería que sirvió para darle título a la tan reveladora obra.

«No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo…»

La tabaquería – Álvaro de Campos

De ahí en adelante, Alberto Caeiro, Bernardo Soares, Álvaro de Campos y Ricardo Reis, a demás su otra cantidad de heterónimos, fueron los autores de mis lecturas en fragmento, recurrentemente nocturnas. Entonces llegó a mi la obra ‘El Banquero Anarquista’ Así tal cual se titula, trata de cómo un anarquista llegó a ser banquero de la forma mas absurda y lógica posible, es entonces una sátira. Toda una trampa de la dialéctica finamente calculada, como una broma al sistema económico y la naturaleza humana, de la forma mas inteligente posible.

“El verdadero mal, el único mal, son las convenciones y las ficciones sociales superpuestas a las realidades naturales; desde la familia al dinero, desde la religión al Estado: todo. Se nace hombre o mujer quiero decir: se nace para ser, ya adulto, hombre o mujer; en buena justicia natural uno no nace ni para ser marido ni para ser rico o pobre, como tampoco nace para católico o protestante, portugués o inglés. Uno es todas esas cosas en virtud de las ficciones sociales. Y las ficciones sociales son malas.”

“¿Pero qué es un anarquista? Es un sublevado contra la injusticia de que nazcamos desiguales socialmente; en el fondo es sólo eso.”

“Si el corazón pudiera pensar, se detendría.”

El Banquero Anarquista’ – Bernardo Soares

Es menester dejar en claro que no soy seguidor de las ideas de sus escritos. Lo que me sorprende y admiro de él es la habilidad de poder contradecirse. No tengo ni idea cuál será el pensamiento político de Pessoa, eso no se puede ver en sus obras. Lo que si veo y quedo maravillado, es con esa capacidad de ser muchos, de ser otros, de darle vida a una pluralidad de seres intangibles que reposaban en su existencia y que ahora están mas vivos que nunca en su obra. Porque Pessoa no fue conocido en vida, no tanto, fue muchos años después que sus obras salieron de los recovecos para hacer sonar su nombre en los amantes de la literatura. Hasta el año 2006 aun habían ocultos tesoros literarios de aquel genio que nació en el 1888 y murió en 1935.

Sería de mi gusto extenderme, tal vez por otro medio en el que sea posible y pertinente hacerlo. Mi redacción no viene siendo mas que una suciedad que roba tiempo y lectura a sus citas que hablan por sí solas.

«Yo no tengo filosofía: tengo sentidos…
Si hablo de la Naturaleza no es porque sepa lo que es
sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama nunca sabe lo que ama
ni sabe por qué ama, ni lo que es amar…”

El Guardador de Rebaños – Alberto Caeiro

El dolor, la miseria, el llanto —¿qué sería sin ellos la vida? La vida solo es grande cuando es grande en alegría y también en dolor. La sola alegría en breve dejaría de ser alegría. Es el estancamiento y la estupidez…»

 El elogio histórico de Don Miguel Roupinho – Fernando Pessoa

«Nací en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes había perdido la creencia en Dios, por la misma razón por la que sus mayores la habían tenido —sin saber por qué. Y entonces,como el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes escogió a la Humanidad como sucedáneo de Dios…»

Libro del Desasosiego – Bernardo Soares