Salario mínimo: así arranca la puja para definir el incremento para 2024

El incremento que tendrá el salario mínimo no será el único tema a discutir en esta ocasión, aunque sí el principal. La mesa de concertación analizará otras medidas para tratar de conservar el poder adquisitivo de los trabajadores.

En la apertura de la sesión, la ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, afirmó que espera que desde la diferencias se pueda aportar el mayor esfuerzo para contribuir al país. “Quiero manifestar que, de parte del Gobierno Nacional, venimos con nuestra mente abierta y decisión para contribuir”, señaló.

Así como en 2022, este año la puja por el salario mínimo no será sencilla, pues la inflación sigue siendo un reto considerable para el ingreso de los trabajadores. De allí que muchos de los integrantes de la negociación expliquen que se volverá a concertar un incremento de dos dígitos, pues las principales proyecciones apuntan a que el IPC cerrará 2023 muy cerca de 10 % (levemente por encima o por debajo).

Todo porcentaje adicional a la inflación se conoce como incremento real. Por ejemplo, si se tiene en cuenta que el IPC cerró en 2022 en 13,12 %, y que el incremento fue de 16 %, el salario mínimo tuvo un incremento real de 2,88 %.

Entender esto es importante, pues en los últimos años se ha hablado de incremento real, ya que si se ajusta solamente el salario a lo que dicta la inflación, se está recuperando el poder adquisitivo que se perdió durante el año, pero si a eso se le añade un porcentaje extra, se está equipando al trabajador para soportar las alzas que entran a contar para el año siguiente.

Si bien se espera que la inflación se modere drásticamente para 2024, la meta de 3 % del Banco de la República no se alcanzaría hasta 2025. El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, proyecta que el próximo año el IPC se ubicará entre 4 % y 5 %.

También hay que tener en cuenta la contracción de 0,3 % que registró el PIB del país en su tercer trimestre, lo que es síntoma de los efectos que han tenido las altas tasas de interés que se han empleado para mitigar la inflación, pero a su vez la necesidad de medidas de reactivación para mejorar el panorama económico en general.