Pili Pau La Tolda, es una orgullosa empresa originaria de Popayán con el noble propósito de preservar e inmortalizar las recetas tradicionales transmitidas por las abuelas. Su misión es clara: conservar la rica tradición culinaria de la región, permitiendo que las mesas de las nuevas generaciones, los ‘patojos’, mantengan viva la esencia y el auténtico sabor del pipián.
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María Otoya, la visionaria empresaria detrás de esta iniciativa, comparte su preocupación acerca de la pérdida gradual de las recetas tradicionales y la falta de interés de las nuevas generaciones por su preservación. En su visión, unir el pasado con el presente a través de la comida es crucial. Entre todas las opciones gastronómicas, destaca las empanadas de pipián como el producto que mejor representa el sabor y la identidad de los payaneses en la actualidad.
«Las empanadas de pipián son nuestro patrimonio culinario, y queremos que todos, en cualquier lugar de Colombia, tengan la oportunidad de disfrutar de este delicioso legado», afirma María Otoya. Con sedes en Popayán y Bogotá, la empresa se esfuerza por llevar el auténtico sabor y la tradición a todos los rincones del país.
La singularidad de esta iniciativa radica en la posibilidad de adquirir las empanadas congeladas, permitiendo que quienes las disfruten puedan llevar consigo este tesoro gastronómico a cualquier parte. Esta práctica modalidad facilita a los amantes de la gastronomía colombiana degustar las empanadas de pipián en cualquier momento y lugar, manteniendo viva la llama de la tradición culinaria de Popayán. Pili Pau La Tolda no solo ofrece empanadas, sino también una conexión tangible con las raíces y la historia gastronómica de la región, promoviendo así la continuidad de un patrimonio cultural que merece ser saboreado y apreciado en toda su autenticidad.



