Alcaldía ‘mala paga’ con los artistas

Es una vergüenza lo que ocurre con los artistas y artesanos que participaron en los Carnavales de Pubenza en Popayán: esta es la hora que no han visto un solo peso por su trabajo. Estas personas pusieron su empeño y su talento para sacar estas celebraciones adelante. No solo para que los ciudadanos disfrutaran de los espectáculos culturales sino también para que la Administración Municipal cumpliera con la ciudad. Pero como se ha vuelto una tradición, el gobierno termina siendo ‘mala paga’. La gente sabe que cuando contrata con el Gobierno debe no solo armarse de paciencia, si no tener un plan B para solventar sus gastos necesidades y deudas, mientras llega el pago, que puede tardar varios meses. Y si usted es contratista con la Alcaldía, ya sabe que además de esperar no debe protestar, ni reclamar porque simplemente lo sacan de nómina como represalia. Para el caso del gremio de artistas y artesanos, estas demoras resultan más dramáticas, pues no se trata de los grandes contratistas que cuentan con colchones financieros entre un contrato y otro. No los artesanos y artistas viven casi del día a día, y un incumplimiento de estos los pone en graves aprietos. Se sabe de algunos participantes que por alguna razón han recibido adelantos por su trabajo, mientras que a otros no se le ha pagado nada. El problema fue dado a conocer al Personero municipal Jaime Andrés Bonilla por parte de los asociados en este grupo de gestores culturales, que esperan respuestas por parte de los directos responsables de cumplirles en la administración Juan Carlos López Castrillón. Para nadie es un secreto que el municipio de Popayán, como la gran mayoría de municipios del Cauca no tiene situaciones financieras muy boyantes. La capital caucana ahora mismo tiene su situación fiscal entre algodones, los acreedores tocan las puertas, no hay plata para casi nada y los ingresos no logran compensar el déficit. Pero conociendo tal situación lo que no puede hacer una Administración es realizar eventos como los Carnavales de Pubenza al fiado, sin saber cómo responder en el futuro a la gente que se contrata, eso es una gran irresponsabilidad. Lo más prudente es asumir la realidad y no realizar eventos si no se tiene la capacidad de responder. Aunque sea impopular es más sano. Si no hay plata pues no se hace y punto, lo que no es presentable es poner a trabajar a un montón de gente para después quedarle mal. Pero a veces la racionalidad sucumbe frente al folclorismo y la necesidad de circo.