Alerta por accidentalidad

También deberá liderar acciones clave en seguridad, convivencia y articulación con las comunidades.

Cada curva, cada cruce, cada acelerón en exceso puede ser el inicio de una tragedia. En Pitalito, la siniestralidad vial no es un dato estadístico más: es una realidad que cobra vidas, deja familias rotas y marca comunidades enteras.

Madeley Pérez Penagos, asesora de la Dirección General de la ANSV, lideró la jornada con un mensaje claro: “La seguridad vial no es solo una obligación legal, es un compromiso con la vida propia y la de los demás”.

Conscientes del peligro latente, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) activó una campaña en uno de los tramos más transitados y riesgosos del municipio: la vía entre Pitalito y el corregimiento de Bruselas. Allí, donde el rugir de motores es constante, se intentó detener el tiempo para recordar que la vida está a un paso del asfalto.

Durante la jornada, decenas de conductores participaron en charlas y capacitaciones sobre el uso de elementos de protección como el casco, el cinturón de seguridad y la importancia de respetar los límites de velocidad. No fue solo una actividad educativa, fue un llamado urgente a cambiar comportamientos.