La Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) alertó que 1.429 integrantes de comunidades afrodescendientes e indígenas se encuentran en situación de confinamiento por cuenta de la presencia y acciones violentas de grupos armados en su territorio.
Entre las causas concretas que fueron identificadas por la Oficina, se encuentran por ejemplo la incursión de un grupo criminal el pasado 17 de abril a la comunidad de Surichí, asesinando a tres integrantes de otro grupo armado y dejando sus cuerpos tirados, aterrorizando a la población.
Además, cuentan con información de retenes ilegales que estarían realizando grupos armados en el río Beté.
Entre las dificultades que la OCHA encontró y que solicitó sean atendidas se encuentran el bajo nivel de denuncias sobre el confinamiento por temor de la misma población. Lo anterior, limita la capacidad de declarar la emergencia y atender la situación.
Además de las 1.429 personas confinadas, ese equipo humanitario también señaló que la grave situación humanitaria ha generado el desplazamiento de 126 personas (21 personas) pertenecientes a la comunidad de Cocalito Auro.



