Las fuertes lluvias que por estos días azotan al país siguen provocando emergencias en varias zonas, en esta oportunidad fue en el municipio de Murindó, Urabá Antioqueño, donde el invierno provocó una avalancha y por consiguiente el taponamiento del afluente y desvío del río Murindó.
El censo inicial habla de 2.500 personas afectadas, entre ellas comunidades indígenas y mestizas que viven cerca de la ribera. Las familias no tienen vía terrestre y hay cuatro kilómetros de palos y piedras.
El alcalde encargado de Murindó, Sebastián Valencia, pidió ayuda al Gobierno departamental y nacional para atender a los afectados por las inundaciones de sus viviendas y la pérdida de sus animales.
“Estamos activando toda la ruta de atención para mitigar las dificultades de las familias. Son seis comunidades indígenas y cuatro mestizas. Una situación que se presenta por una avalancha en una comunidad, se desprenden muchos árboles en las lomas y eso ocasiona el taponamiento del río en la parte de abajo”, comentó el mandatario local.
El 70% del territorio antioqueño tiene alerta por probabilidad de deslizamientos de tierra. De los 125 municipios, 89 tienen esta declaratoria y catorce están en alerta roja, entre ellos Medellín, por una ocurrencia alta de ocurrir este tipo de emergencias.





