Una grave situación de aislamiento enfrenta desde hace nueve meses los habitantes de al menos seis veredas del municipio de Belén de los Andaquíes, en el departamento del Caquetá, debido al colapso del puente sobre el río Pescado. La estructura fue arrasada por la creciente del afluente durante la ola invernal de finales del año pasado, dejando incomunicadas a comunidades como Las Minas, entre otras.
Wilmar Ballén, mandatario de los belemitas, indicó que “los residentes, en su mayoría campesinos, no han podido sacar sus productos agrícolas, como leche, yuca y plátano, lo que ha afectado gravemente su economía. Las clases escolares, el acceso a servicios médicos y el transporte de alimentos también se han visto perjudicados”.
En un intento por restablecer la conexión, una familia instaló una balsa artesanal para cruzar el río, pero las fuertes crecientes destruyeron el cable de soporte y arrastraron la estructura, dejando nuevamente a la comunidad sin paso.
Ante la falta de soluciones definitivas, los pobladores hacen un llamado urgente al alcalde de Belén de los Andaquíes, Wilmar Ballén Losada, y al gobernador del Caquetá, Luiz Francisco Ruiz, para que prioricen la construcción de un nuevo puente.
“La situación es crítica. Estamos atrapados y olvidados”, expresó uno de los líderes comunitarios. Los habitantes piden atención inmediata de las autoridades departamentales y nacionales para evitar que el aislamiento prolongado agrave aún más la crisis humanitaria y económica en la zona rural del municipio.



