Cauca y la energía más cara de Colombia

El Gobierno Departamental en concurso con el Gobierno Nacional, la Superintendencia de Servicios Públicos y toda entidad pública y privada que tenga competencia y parte en el tema de los servicios públicos domiciliarios, deben buscar la manera de solucionar a toda costa, la absurda situación de que uno de los departamentos más pobres del país, como lo es el Cauca, esté pagando una de las facturas de energía más caras de todo Colombia.
Es normal que voceros de organizaciones sociales como Asocordillera, ubicada en el municipio de Suárez, precisamente donde se ubica la represa de La Salvajina, generadora de energía, se escandalicen con esta situación.
El Cauca hoy por hoy tiene un costo de kilovatio hora de $897 pesos, con la operadora, la Compañía Energética de Occidente CEO. La más económica es la firma ENEL, que opera en la capital del país y que oferta precios del kilovatio hora a $719 pesos.
Como hemos dicho en el Cauca tenemos una de las generadoras más importantes del suroccidente colombiano, la represa de La Salvajina construida en la primera mitad del siglo XX. Infraestructura cuya potencia da para cubrir casi toda la demanda de energía del territorio.
Además de lo anterior, hay 8 pequeñas centrales hidroeléctricas distribuidas en varias subregiones, montajes generadores de las llamadas represas a filo de agua, lo que representaría una generación abundante de energía, más el hecho de que muchas de las redes en los municipios han sido levantadas a través de los años con recursos públicos, en especial nacionales.
Esta situación es la que no entienden en Suárez y otras subregiones del Cauca, incluida Popayán en donde en estratos populares las facturas siguen apareciendo con precios exorbitantes y aumentos sin consideración. Sobre este particular, en la región se han alzado voces que piden la intervención de la Superintendencia de servicios públicos, así como de la comisión de regulación de energía y gas, a fin de que se le ponga freno a una situación que ya se ve como abuso por parte de muchos usuarios.
Algo se debe hacer en este Gobierno, pues con el bajo nivel de productividad de nuestro departamento, si encima cargamos la pesada losa del costo de la factura eléctrica, tenemos un escenario de muy baja competitividad. Estas son las cosas por las que vale la pena pensar en una movilización social.