
El Cementerio Central de Popayán fue cerrado el mes de noviembre del año pasado. La decisión fue tomada desde la Secretaría de Salud Municipal y la Oficina de Gestión de Riesgo de Desastres. Se presentaba una situación de riesgo para los visitantes por el colapso de uno de sus cimientos, así como por el contacto que pudiera llegar a tener con residuos orgánicos, es decir restos humanos. La situación desde el punto de vista legal y administrativo es un tanto compleja. Se requiere que las entidades encargadas intercedan pues la administración del cementerio no puede resolver ni intervenir situaciones que tienen que ver con predios particulares. Tampoco es posible realizar ninguna acción que tenga que ver con las tumbas de personas que han fallecido de forma violenta, pues hay autoridades judiciales que son las encargadas de intervenir en caso de exhumación. La demolición en estos casos específicos está descartada. En todo caso, el escenario es preocupante, los vecinos aseguran que en las noches, el cementerio es invadido por indigentes y consumidores de droga que pernoctan allí.
El Cementerio Central de Popayán, desde hace años entró en una dinámica de decadencia, como tantos espacios tradicionales payaneses. Hace unas décadas, el camposanto histórico era un espacio pulcro, blanco, mimado, que dignificaba el reposo de los difuntos y el dolor de sus seres queridos. Su fachada, sus jardines y pasillos interiores eran admirables, parecían la antesala del orden, la puerta perfecta entre este mundo y el otro.
El cierre del camposanto fue muy prudente. Pero no se puede quedar ahí, este es un espacio fundamental para la vida de la ciudad y su historia.
Es necesario establecer un trabajo coordinado con todas las entidades que tienen que ver con el camposanto, para recuperarlo, para volver a convertirlo en un sitio seguro, tranquilo para el uso de los ciudadanos.
Por otra parte, las actividades comerciales que funcionan alrededor del Cementerio se han visto seriamente afectadas y en las condiciones críticas que atravesamos, es una situación que no se puede permitir.




