Hace 40 años, el desastre natural, dejó aproximadamente 250 muertos, 1.500 heridos y 4.964 estructuras destruidas en el departamento del Cauca.
El 31 de marzo de 1983, la capital del departamento del Cauca vivió los 18 segundos más aterradores de su historia; siendo las 8:15 de la mañana y en plena celebración de la Semana Santa, la ciudad fue víctima de la ferocidad de la naturaleza.
Las principales edificaciones del sector histórico se vinieron abajo, dejando al descubierto la poca capacidad de las estructuras coloniales de soportar una catástrofe de esa magnitud. 40 años después, los payaneses recuerdan como en 18 segundos perdieron a seres queridos y la ciudad que conocían.
Esa noche
La noche de ese jueves cataclísmico nadie durmió, no sólo por las 80 réplicas del terremoto, sino porque la tristeza era demasiado grande, las calles oscuras y solitarias se humedecieron con una lluvia menuda y fría que cayó hasta la madrugada Al día siguiente, casi diez mil personas asistieron al entierro de las primeras víctimas que fueron reconocidas, la mayoría sepultadas bajo los escombros de la Catedral, cuando asistían al primer oficio religioso del Jueves Santo.

de lo ocurrido a raíz del terremoto de magnitud de 5,5 e intensidad VIII grados en la escala de Mercalli.



