Debate político y el país en ruinas

Don Chirimias

Don Chirimias

 Más que nunca el tema político está en boca de todo el mundo, y cada vez en un tono más beligerante, agresivo e intolerante. Y es una pena. Los colombianos no nos ponemos de acuerdo en nada y mucho menos en política. El problema es que hay mucha gente que tiene una opinión muy sesgada y subjetiva, no sustentada en realidades ni hechos objetivos. Más o menos razonan así: como a mí me ha ido bien, como tengo un trabajo, una pensión, una casa, un negocio, entonces las cosas deben seguir por el mismo camino. Hay que votar por el candidato que me garantice que las cosas seguirán igual. 

País en ruinas

En ese análisis solo se tiene en cuenta una visión personal, individual, y ese panorama no corresponde a la situación real del país en su conjunto. Las cifras macro del país son críticas y si no se genera un cambio la situación seguirá empeorando. 
Este Gobierno entregará un país arruinado, con un déficit fiscal enorme y con unos niveles de pobreza y desigualdad históricos. Y no lo decimos nosotros, el año pasado El Banco Mundial presentó un informe, ‘Hacia la construcción de una sociedad equitativa en Colombia’, en el que señala que el país está entre los más desiguales a nivel global. En 2019, previo a la pandemia, el nivel de desigualdad de Colombia medido por el coeficiente de Gini (0,53), fue el más alto de los países de la Ocde, y además, se ubica también como el segundo más alto en la región, solo superado por Brasil.

Desigualdad

El impacto de la pandemia ha aumentado aún más la desigualdad, empujando el coeficiente de Gini hasta 0,54 en 2020 y arrastrando a alrededor de 3,6 millones de personas más a la pobreza. De acuerdo con el Banco Mundial, a Colombia le tomaría al menos tres décadas y media alcanzar el nivel promedio de desigualdad de los países de la Ocde. 
Ahora bien, el principal reto que podría tener el país podría estar asociado a la movilidad social entre generaciones.  “Colombia tiene una de las tasas de persistencia de desigualdad más altas entre una generación y la siguiente”, lo que quiere decir que las condiciones de vida de los padres y cómo estas pasa de una generación a otra impactan en los niveles de desigualdad de sus hijos.